Muchos de nosotros vivimos en ciudades en las que la historia no sólo está en los libros, sino que vive y palpita en las calles, en los edificios, en los paisajes urbanos, en algunos rincones escondidos repletos de anécdotas sólo visibles para quien sabe mirar con los ojos adecuados… Lo jodido es que, en ocasiones, esa historia cae en cierto desinterés, y es por eso que se agradece que alguien busque nuevas formas de sacar a relucir esa historia olvidada. Pongamos por ejemplo la Estación del Norte de Madrid: un edificio con 130 años de antiguedad (de hecho, este año celebra este aniversario tan especial) y que, sin embargo, lleva cerrado al público más de veinte años. Por suerte, la marca de whisky J&B ha decidido actualizar la memoria del edificio por medio de una acción muy especial que viene a englobarse dentro de su nueva campaña “Tan J&B“: la idea es que, durante toda una semana (la que irá desde el 22 hasta el 25 de octubre), la arquitecta Teresa Sapey dirigirá todo un conjunto de acciones efímeras que irán transformando la fachada de la Estación del Norte. Cada nueva acción supondrá un avance hacia el resultado final, habiendo jornadas que involucrarán a famosos, a la prensa… Así hasta un gran evento final el día 25 de octubre que convertirá la fachada de la estación en un espectáculo con el color como protagonista absoluto. Con semejantes iniciativas da gusto aprender historia.

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