En su segunda actuación en Coachella 2018, Beyoncé y Solange se pegaron una torta sobre el escenario que, sin embargo, más que “epic fail” acabó siendo un morirse de amor.

 

El fin de semana pasado, Beyoncé era noticia por haberse marcado uno de los conciertos más tremendos que recordará la historia de Coachella no solo por su propia espectacularidad, sino por haber ofrecido a los fans algo que pedían desde hace mucho: la reunión de Destiny’s Child. Todo esto y más te lo explicábamos entonces en esta otra noticia… Pero aquello ya es historia, y aquí y ahora tenemos que hablar ya del segundo fin de semana del Coachella 2018, donde Beyoncé ha vuelto a hacer historia por múltiples motivos: los lookazos, la energía y ciertas pequeñas variaciones con respecto al show ofrecido siete días antes.

Hubo una variación, eso sí, que no estaba prevista… Y que ha conseguido que nos muramos de puro amor. Hace una semana, ya hubo cierto momento del concierto en el que Beyoncé subió a Solange al escenario para marcarse unos bailecitos. Y esta vez no podía ser diferente: la Knowles (mayor) y la Knowles (menor) se reunían sobre las tablas para bailar y lucir unos modelazos que parecían ir a juego, todo glitter y brilli brilli y con bien de Swarovski. Pero, entonces, Beyoncé intentó coger en volandas a Solange y ambas acabaron en el suelo.

Puedes ver la caída aquí…

 

 

Y aquí desde otro punto de vista…

 

 

Lo mejor de todo es que, en la amplia tradición de las Knowles de ser verdaderas diosas, una caída que podría haber sido épicamente ridícula para otra diva acababa convirtiéndose en un divertidísimo juego entre hermanas que, ante la cagada, se ponen a patalear en el suelo. En serio: que aprendan otras que se toman demasiado en serio cada vez que salen al escenario… Así es como se supera un “epic fail” en toda regla y sigues a lo tuyo, que no es otra cosa que hacer historia en Coachella.

Más información en el Instagram de Beyoncé.

No Hay Más Artículos

Send this to a friend