La nueva colección de Txell Miras es Rococó del siglo 21

¿Se puede homenajear al Rococó sin resultar excesivo? Es difícil, pero claro que se puede… Y así lo demuestra la nueva colección de Txell Miras.

 

Teniendo en cuenta el revuelo que su colección “Conventual” causó en el 080 ahora hace año y medio (revuelo justificado -o no- por su punto de vista del imaginario religioso de las monjas), cualquiera podría echarse a temblar al saber que el nuevo trabajo de Txell Miras se anuncia a sí mismo como una revisión del Rococó del siglo XVIII. Pero mucho ojito porque, ya en “Conventual“, la jugada de la diseñadora se basaba en un acto de desnudez y minimalismo, de reducción del punto de partida a unas líneas básicas que se acababan adaptando al cine por cien al imaginario de Txell Miras.

Y eso es precisamente lo que ha vuelto a ocurrir en “Rococont“, la colección para la próxima temporada de primavera / verano 2018 que Miras acaba de presentar en el 080 Barcelona Fashion: abordar el Rococó desde su punto de vista depurado y heredero del ascetismo estético de “Conventural” (ascetismo que, de hecho, siempre ha estado presente en el modus operandi de la diseñadora). ¿Es posible partir del estilo recargado y excesivo por excelencia (con permiso del Churrigueresco) y convertirlo en una declaración de intenciones minimalista?

 

 

Sí, se puede. Y así lo ha demostrado Txell Miras con esta fascinante colección en la que el Rococó no aparece en su exceso habitual, sino que de lo que se trata aquí es de coger ciertos detalles y, a partir de su aplicación de forma sensata y dosificada, conseguir remitir al estilo homenajeado. Hay quien opta por ir de lo concreto a lo general, pero Miras es más de reducir lo general a lo concreto. Empezando, evidentemente, por una paleta de colores que se reduce a lo mínimo: negros, grises, blancos y azules… Especial predilección por el total look, contadas y gloriosas combinaciones.

Por lo demás, en “Rococont” brillan los detalles aplicados con mimo y elegancia: un volante puede evocar al Rococó igual que una silueta oversize en torno a la cadera puede remitir al miriñaque sin necesidad de ostentación o maximalismo. Algunas texturas de los tejidos apuestan por estampados en un único color en los que la ostentación es cuestión de forzar el ojo. Al fin y al cabo, una chaqueta puede convertirse en un jubón simplemente a través de tres detalles bien situados… Todo depende de si entras o no en el juego de “Rococont“. Ahora bien: ¿cómo no entrar en este juego cuando Txell Miras lo plantea con tanta maestría? [Más información en la web de Txell Miras]

 

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