Hay días en los que te apetece más un “Robocop” que un “Ciudadano Kane” o un “Mortadelo” a un “Watchmen“. Días en los que prefieres disfrutar de algo rápido de jugar, bien por que no dispones de las mil horas libres que se necesitan para disfrutar de un “Red Dead Redemption” o un “Mass Effect 2”, bien por que prefieres dejar las neuronas tranquilas durante un rato. Ahí es donde la gente de Treasure va y se se saca de la manga “Sin and Punishment: Successor of the Skies”, secuela de “Sin and Punishment: Succesors of Earth”, uno de los muchos juegos de la Nintendo 64 que, por desgracia y debido a los problemas que la 64 bits de Nintendo tuvo con la distribución, nunca llegó a ver la luz en nuestro país, teniendo que esperar a su publicación en la tienda virtual de Wii hace un par de años.

Disponible para la Wii, “Sin and Punishment: Successor of the Skies” un Shot’Em Up dónde la premisa de este género se cumple a rajatabla; es decir: destruye toda nave o bicho mutante que se interponga entre el final del juego y tú alcanzando la mayor puntuación posible por el camino. Ya con el nombre del juego, Pecado y Castigo, no te lo pueden dejar más claro. ¿Y qué es lo que hace que este juego merezca la pena y destaque sobre el resto de ofertas de este tipo? Para empezar el manejo del mismo: mientras que con el mando principal manejas el cursor y disparas, con el nunchaku mueves el personaje por la pantalla. Más sencillo imposible. Para continuar, la espectacularidad alcanzada gracias al aprovechamiento del hardware, que hace que aunque el juego avance sobre un camino prefijado en dónde los enemigos siempre aparecen en el mismo sitio y en el mismo momento en cada partida, luzca uno de los mejores apartados técnicos que te puedes echar a la cara en la consola de sobremesa de Nintendo. No te terminarás de creer que la Wii pueda reproducir con tanta fluidez Final Bosses de un tamaño tan espectacular. Y, para terminar, la relación que el juego mantiene con la puntuación: cuantas más muertes encadenes, más puntos subirán a tu marcador gracias a los multiplicadores. Es esta una premisa sencilla pero sobre la que se sostiene la jugabilidad del título, que consigue que repitas una y otra vez las mismas pantallas para subir tu puntuación anterior, aunque sean unos míseros números. Esto es sólo el principio… porque cuando descubras que puedes publicar tus resultados online y ver los de otros jugadores estarás perdido.

En el apartado negativo se le puede achacar una duración algo escasa (unas 3 horas) y una historia cuyo interés es nulo y que solamente sirve de pretexto para enlazar matanza tras matanza… Pero lo dicho al principio de esta reseña: “Sin and Punishment: Successor of the Skies” tiene que entenderse y disfrutarse como algo rápido y con cero desgaste neuronal.

[David Andión]


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