Ya iba siendo hora de que alguien practicara el agender de verdad en este 080 Barcelona Fashion como ha hecho Samuel Alarcón.

 

Resulta particularmente curiosos por dónde van los derroteros de esta edición del 080 Barcelona Fashion. Al fin y al cabo, las dos ediciones anteriores de la pasarela de nuevos talentos decidió conceder seguiditos dos premios a la emergencia ni más ni menos que a CARLOTAOMS, firma que tiene el agender en la base de su discurso. Y, para más inri, esta misma edición se abría con el desfile de esa misma firma marcando el paso de lo que tendría que venir después. Lo que ha venido después, sin embargo, y más allá de contadísimas excepciones (Krizia Robustella, Blame Label…), ha sido un poco más de lo mismo en la moda catalana del ayer, el hoy y el siempre.

Así que, en esta era en la que el agender está en boca de todo el mundo pero en ninguna pasarela, ya íbamos necesitando un desfile como el que ha protagonizado “Etimología del Yo“, la nueva colección que Samuel Alarcón ha presentado en el 080. Puede que el diseñador nacido en Gran Canaria haya caído en gracia en la prensa de la vieja guardia por su afición desmedida (y maravillosa) al tricot. Pero quedarse en algo así es perderse la gozosa exuberancia de un discurso que declina la moda en futuro perfecto gracias a su visionaria concepción del agender.

 

 

Al fin y al cabo, pudiera parecer que esto del agender sólo debe practicarse en términos de post-modernidad conceptual, tonos oscuros, materiales técnicos y chandalismo ilustrado. Alarcón demuestra, sin embargo, que una técnica tan clásica como el tricot puede ser la herramienta más poderosa a la hora de sublimar los preceptos del agender. Y el diseñador lo ha demostrado con una colección, esta “Etimología del Yo“, en la que por fin se han podido catar las posibilidades reales de todo este tinglado del agender.

Después del aperitivo que pudimos ver en el pasado ModaFAD, donde desfiló como promesa de su promoción en el Institut Català de la Moda, Samuel Alarcón ha decidido conservar algunos elementos y explorar otros nuevos… Se mantienen los cordones trenzados y los fascinantes patrones bicolores de tricot. Pero se añaden transparencias que sirven para confundir cuerpo agender más que para definir sexos, volantes en la cintura de los pantalones, flecos gigantes en forma de trenzas.

Y, sobre todo, se sigue ampliando el campo de batalla de las siluetas que son agender no porque sirvan tanto para hombre como para mujer, sino porque exploran un nuevo tipo de cuerpo (y actitud) en el que esas barreras mentales del género no existen. El agender no es cuestión de cuerpo ni de ropa, sino de mentalidad. Y Alarcón lo sabe.

Más información en la web de Samuel Alarcón.

 

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