Te lo explicamos todo sobre las dos canciones con las que Ride rompen un silencio de 20 años

Ride han vuelto, sí, pero todo el mundo esperaba que lanzaran nuevo material… Aquí puedes escuchar por fin sus dos primeras canciones en veinte años.

 

Confirmado: el revival musical noventero es una realidad. Dentro de nuestras fronteras, el bakalao ha regresado a nuestras vidas como elemento mitificado susceptible de ser revisado, se organizan fiestas temáticas para recordar noches danceras que jamás volverán y la “Macarena” de Los del Río sonará en vivo en el festival SanSan 2017. En el exterior, el brit-pop amenaza con atacar de nuevo gracias al resurgimiento de algunas de sus bandas originales que también se reúnen en eventos nostálgicos y, centrándonos en el caso que nos ocupa, el shoegaze primigenio se está rearmando. Aunque este proceso no es precisamente novedoso: comenzó hace unos años con el retorno a los escenarios y a la palestra discográfica de My Bloody Valentine, quienes propiciaron una reacción en cadena que impulsó una serie de resurrecciones más o menos esperadas y más o menos sorprendentes.

Hagamos balance: Lush vinieron y se fueron en el 2016; Slowdive han demostrado recientemente con su single “Star Roving” que se disponen a reverdecer laureles; The Jesus And Mary Chain no están tan oxidados como se suponía tras publicar “Always Sad”, segundo anticipo de su próximo álbum, “Damage And Joy” (Warner, 2017); y otros nombres que han quedado en un plano secundario como The Telescopes o Swervedriver no dejaron pasar la oportunidad de apuntarse a la fiesta en su momento.

En medio de tanto jolgorio, sin embargo, surgía una gran duda: consumada su vuelta al directo en 2014, ¿cuándo ofrecerían Ride las primeras pistas de su más que probable nuevo disco? Antes de que se alargase la espera más de la cuenta, la banda de Oxford ya ha despejado cualquier incógnita mediante “Charm Assault” y “Home Is A Feeling”, dos canciones que formarán parte de un álbum -aún sin título- producido por Erol Alkan y mezclado por Alan Moulder y que se editará en verano vía Wichita.

 

CHARM ASSAULT. Aunque Ride siempre han sido considerados parte de la cúpula fundadora del shoegaze al definir y hacer evolucionar sus líneas características (electricidad sostenida, feedback y distorsión guitarrera, melodías acentuadas a la par que evanescentes y discurso etéreo), nunca ocultaron su gusto por los sonidos propios del pop de los 60, sobre todo en sus piezas más inmediatas, concisas y uptempo. Como “Charm Assault”, que mezcla guitarras titilantes y un sólido armazón rítmico para construir todo un pepinazo noise-pop.

Llama la atención que el tema elegido por Ride para inaugurar su nueva etapa y romper más de veinte años de sequía en el estudio (desde su último y funesto trabajo “Tarantula” -Creation, 1996-) huya de los cánones estrictamente shoegaze, pero sirve para recordar que la banda era capaz de ir más allá de las brumas ensoñadoras, no sólo en el aspecto formal, sino también en el argumental. De hecho, aquí Ride se muestran tremendamente realistas y críticos al expresar su desencanto contra el actual gobierno de su país.

 

HOME IS A FEELING. Esta composición nos devuelve a los Ride más evocadores, emocionales y genuinamente shoegaze por su desarrollo aletargado, las inconfundibles armonías vocales trenzadas por Mark Gardener y Andy Bell y el aura celestial que la rodea. Se recomienda escucharla a todo volumen para sentir cómo penetran las ondas shoegaze en el cuerpo, hasta el punto de que funciona como el score ideal de un imaginario viaje interestelar hacia alguno de esos siete exoplanetas recién descubiertos por la NASA. De alguna manera, vendría a ser el reverso placentero y reconfortante de uno de los himnos históricos de Ride, “Dreams Burn Down”, aquel canto a la desazón y el abatimiento realizado entre espirales incandescentes.

 

De esta forma, “Charm Assault” y “Home Is A Feeling” exhiben, respectivamente, las dos caras de Ride: la más dinámica y abiertamente pop y la más sugestiva y cósmica. Parece que los británicos han recuperado su esencia y poseen las cantidades necesarias de energía e inspiración hacer olvidar los equivocados arrebatos rockeros que desembocaron en su abrupta separación en 1996. Si el revival musical noventero facilita que determinadas bandas de la época prolonguen dignamente su leyenda, bienvenido sea. [Más información en el Facebook de Ride]

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