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Remate es un tipo peculiar, un pequeño genio en cuya cabeza se esconden tantas sorpresas como canciones tienen sus discos. En este año 2014, ha empezado la dura aventura de la auto-edición creando su sello, Relámpago, que de momento sólo editará discos suyos. Fernando Martínez, el barbudo que se esconde tras el nombre de Remate, empezó su carrera en 2003 cantando en inglés, hasta que decidió ponerle la ñ y la j a sus letras y pasarse al castellano con algunas canciones de su álbum “Superluv. Por Lo Que Tiene De Romántico” (Everlasting / Pop Stock!, 2011) y, a partir de ahí, en la totalidad de su siguiente trabajo “Una Araña A Punto De Comerse Una Mosca” (Todos Nosotros / Sinedín, 2012). Ahora tiene nuevo disco bajo el brazo: “Nelson es Perfecto” (Relámpago, 2014). Si “Superluv” estaba dedicado a actrices porno apellidadas Luv, este nuevo LP está dedicado a su hijo de año y medio llamado, precisamente, Nelson.

En “Superluv” grabó con Stephin Merritt de The Magnetic Fields en Nueva York; mientras que “Una Araña A Punto De Comerse Una Mosca” fue producido por Carlos Toronado, quién también ha sido el encargado de la producción de este nuevo “Nelson es Perfecto“. Y, como colofón, el pasado 25 de abril vino a presentar su nuevo trabajo a Barcelona junto al batería Kike Pierrot y la violinista Ana Galletero. Les acompañaron en esta aventura Elsa de Alfonso y Los Prestigio, haciendo las veces de teloneros. Este último grupo cuenta entre sus miembros con lo más variopinto de la escena barcelonesa, y Elsa de Alfonso (del grupo Villarroel además de Imperio) capitanea esta propuesta en la que participan otros como Pau de Beach Beach, Alba y Borja de Extraperlo o Laura de Doble Pletina.

Con una sala medio vacía y desangelada se hacía raro el bailar los ritmos tropicales que proponen Elsa y los suyos, porque ya se sabe que en Barcelona tenemos fama de rancios… T por algo será. Supongo que, bajo otras circunstancias, el ambiente hubiese estado más caldeado y hubiese sido otra historia. Pero, igualmente, no faltaron los amigos de la banda que, incondicionales, les animaban con aullidos y lo que hiciera falta. Acabaron con Franco Battiato en algo que tendría que ser una fiesta pero que no lo fue, aunque dio igual porque ellos eran felices y habían venido a bailar.

 

 

Remate y los suyos aparecieron a escena y la sala seguía medio vacía. Uno o dos metros separaban la primera fila del escenario, algo que hizo que la sensación de frialdad aumentara todavía más. El artista arrancó con “Su Madre Está Enamorada De Kafka” de su anterior álbum “Una Araña A Punto De Comerse Una Mosca“, para la que escribe el mejor álbum de los últimos tres de nuestro amigo Fernando. Acto seguido se lanzaron a por “Maestro“, de su último trabajo, para después pasar a uno de los grandes hits de “Superluv“, “Por Lo Que Tiene De Romántico“. Entre las poses raras de Fernando, que la batería sonaba por encima del violín en canciones como en “Por Si Atracamos Un Banco” y el poco feeling con un público que no hacía más que hablar durante el concierto, la verdad es que no fue uno de los mejores directos de Remate. Lo intentaron, pusieron ganas y Fernando incluso hizo bromas, como cuando dijo “¿Os habéis fijado en el fade out que acabo de hacer?” en la canción “Desatar un Alud“… Pero, cuando la química no se produce, es inútil forzarla.

Se agradeció, por otra parte, que no hicieran uso del tan recorrido truco de irse para que el público te reclame un bis. No sé qué le parecerá al resto de la humanidad, pero a mí me parece un coñazo la farsa que se monta alrededor de los bises porque siempre se sabe que el artista va a salir. No hay sorpresa ni lugar a la improvisación: la sorpresa se produce precisamente cuando algún grupo que pasa de todo acaba el concierto sin más. Remate no fue tan radical y avisó de que no iba a montar el teatro del bis, despidiéndose de una manera peculiar con “Todas Tus Huellas“. Y, sí, nos dejó una huella que no podremos borrar en mucho tiempo. Pero eso es otra historia.

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