Los españoles en general somos como muy de secano. Cuando caen cuatro gotas, nuestras ciudades se colapsan, se nos inundan bajos, se nos desbordan ríos, nos mojamos y nos sube una mala leche por la espina dorsal que nos tiene fastidiados durante tres días. Qué le vamos a hacer, si somos del Mediterráneo. Pero no aprendemos. Caiga la que caiga, el paraguas es el accesorio menos valorado por los españoles -superado incluso por la riñonera… en 2011, que tiene tela- y nos ponen delante ropa impermeable y se nos repite el cocido. No nos lo ponen fácil, oigan. La ropa de lluvia es lo peor. Y nosotros somos una especie muy estupenda. Poco práctica, pero estupenda. Este fin de semana estuve en París y hubiera matado por unas katiuskas: pleno agosto y por allí faltaba Noé haciendo cásting. Cuánto me arrepentí de gastarme los dineros en una camisa -preciosa pero inútil para la ocasión- en lugar de en un buen calzado. Pero, ¿qué? ¿Sacrificar el look en aras de la comodidad y el pragmatismo? ¿Qué somos? ¿”Callejeros Viajeros“?

Por fin hay una marca que llena ése vacío legal que existía entre el buen ver y la lluvia. Se trata de Swims, una firma noruega de accesorios especializada en calzado de goma para la lluvia. A priori, el enunciado es igual a horreur. Pero sólo hace falta echar un vistazo a sus productos para descubrir que es un winner como la Torre Eiffel: diseños totalmente puestos al día, molones, fardones, elegantes y bonitos. Sí, calzado para lluvia bonito. La marca la fundó el noruego Johan R. que, como yo, pasó por desagradables tesituras húmedas y podales en diversos viajes de su juventud. Pero él, no como yo, optó por quejarse menos y actuar más y de ahí nació una ambiciosa marca que recuperaba los galoshes -fundas de goma protectoras para los zapatos -adaptándolos a los nuevos tiempos y a las exigencias estilísticas de las nuevas generaciones. Además, cuenta con una línea de calzado propiamente dicho que es puro vicio. El resultado es una línea de zapatos de diseño innovador fabricados con goma y forro de malla que permite incluso meterlos en la lavadora y que es totalmente waterproof. Se acabó el llorar por las botas de piel o el sufrir el frío cuando calan las Converse.

Swims se sube al carro de la reivindicación del náutico y lo hace en versión pop y divertida por un lado, o classy y más seria por el otro. Sus diseños para este verano transmitían alegría a través del color y daban ganas de que cayera alguna tormenta de agosto. Para verano de 2012 la dinámica es la misma: color a tutiplén, comodidad hasta el límite y pragmatismo máximo (todos sus modelos tienen aberturas laterales para una perfecta ventilación); para estar sobre la cubierta de un yate o disfrutar un paseo parisino. Pero los modelos para el otoño no les van a la zaga, mucho más elaborados, con colores ideales para el tiempo lluvioso y perfectos para cualquier look.

Si ya te has enamorado de alguno, puedes comprarlos en España en alguna de estas tiendas.

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