¿Qué fue antes, el dandy o la pajarita? No tenemos ni idea. Lo que sí está clarísimo es el momento de auge que está viviendo este insospechado y discutido complemento, otrora símbolo de nerds despitados y horteras (blame it on Steve Urkel) y ahora epítome de la elegancia moderna masculina. Cualquiera no lleva una pajarita hoy en día. No es un complemento fácil. No todos los looks la aceptan. Ni siquiera todas las caras. No es para cualquier hombre. Pero cuando una pajarita está bien llevada, es el statement definitivo: la puntilla a cualquier look, la diferencia entre el mediocre y el que tiene personalidad.

Laurent Desgrange lleva haciendo pajaritas desde 2007. Ese año ganó un concurso iniciativa de Myspace Boudoir, y con él la posiblidad de tener un stand en el salón de prêt-à-porter Who´s Next. Desde entonces, y desde su atelier parisino, confecciona él mismo sus ilustres, originalísimas e imprescindibles pajaritas. Sus diseños no huelen a alcanfor ni están hechos para ser lucidos en un club de billar. Desgrange quiere aunar la moda callejera con la haute couture, y sus pajaritas son el enlace perfecto, gracias a colores vivos, tejidos elegantes y estampados variados. Viendo su interminable colección para la primavera / verano de 2011, es imposible quedarse sólo con una, o con dos… Todas son maravillosamente originales, con motivos geométricos, tribales, lisas, con estampados toile…viéndolas dan ganas de comprarse una simplemente por el hecho de poseer una de estas pequeñas obras de arte que, además y para ser manufacturadas, no son nada caras, pues se venden a unos sesenta euros cada una.

Desgrange se hizo célebre con una colección de pajaritas diseñadas para ser llevadas en sneakers. Algo que hoy en día no sorprende, pero que hace casi cuatro años se equiparaba con la osadía estética de los blipsters, con Kanye West y André 3000 a la cabeza. Y es que estos diseños no solo son aptos para ser llevados rubricando los cuellos de camisa más perfectos, sino que pueden ser utilizados como complementos: en solapas, tocados….

Pero este joven diseñador francés no sóo se limita a revitalizar el concepto de dandy 2.0 mediante sus pajaritas: también se atreve con diseños de camisetas para chico y chica, es estilista y diseñador gráfico. Sus diseños en este caso son una batidora de referencias pop ilustradas de forma colorista y desvergonzada, lo que choca con los estilismos que ha realizado para diversas publicaciones, mucho más classy y mirando hacia la moda más elitista. Con todo, y como no podía ser de otra manera, nos quedamos con su original concepto de preppy callejero. La única pena es que conseguir alguna de sus piezas sea tan difícil.

[Estela Cebrián]

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