La música de Sorry Kate no entiende de etiquetas… Y la verdad es que las respuestas de la banda a nuestro cuestionario Fast Date tampoco.

 

A estas alturas, los aficionados a la electrónica española más audaz quizá ya conozcan a Sorry Kate debido a su fichaje por el exquisito sello Foehn y la reciente publicación de su disco de debut, “Haven Hood” (Foehn, 2016). Aunque, probablemente, ya sabían con anterioridad de la existencia de este grupo que, curtido en el margen sintético del underground madrileño, se postulaba como una firme promesa a seguir por su evolución creativa durante el último trienio que se plasmó en la elaboración y grabación en una pequeña habitación (como la banda ha confesado) de las canciones que forman parte del citado “Haven Hood”.

A raíz de esas condiciones logísticas y las características de su estilo, la música de Sorry Kate se incluiría por inercia en la categoría de electrónica de dormitorio (con connotaciones intimistas y minimalistas). Pero este etiquetado simplificaría la definición de unas composiciones que no atienden a limitaciones de ningún tipo al abrirse hacia espacios en los que se produce una sorprendente combinación de sonidos y géneros.

Ahí reside precisamente uno de los grandes méritos de Guillermo Rodríguez, Gustavo Gill, Jaime del Corro y Roberto Rodríguez: construir un corpus musical expansivo que incluye un juego de contrastes entre experimentación libérrima y búsqueda de estructuras concretas, entre fragilidad orgánica y estallidos sintéticos. Las coordenadas sobre las que se desarrolla ese flujo se sitúan entre referencias evidentes como Animal Collective, The Notwist o Grizzly Bear, aunque Sorry Kate destilan su impacto sobre la puesta en práctica de su ideario hasta obtener un brebaje formado por collages sonoros, samples, tecno-psicodelia, beats sólidos y delicados y aderezos de indietrónica que generan una estimulación tanto física como sensorial.

 

 

Para lograr esos efectos, “Haven Hood” se mueve a través de luminosas armonías corales y percusiones quebradizas (“Playground”), bellos y cálidos pasajes sonoros (“Is It Ok For Me To Be Me?”, cuya atmósfera remite a sus compañeros de sello Oso Leone), coloristas selvas vocales y rítmicas (“LoBueno se Termina” se enfoca hacia El Guincho más tropicalista), pop deconstruido (“Slave Mistake”), electro-shoegaze de tintes evocadores (“Weiß (Fossils Are Not Afraid)”), retazos de nu-R&B y hip hop (“Ceased Haze” -que culmina en un inesperado arrebato breakcore- y “Caramel’s Fruit (feat. Ink)” -de grave retumbante-), ambient que deriva en synthpop ralentizado (“Trust Visits Napoleon”) y techno vaporoso de aroma noventero y sabor ácido (“Treehouse”).

Con unas aristas bien afiladas y otras suavizadas con habilidad, el poliedro sónico que es “Haven Hood” se muestra como un brillante y translúcido diamante cuyas diferentes caras deslumbran, conmueven y agitan a todo aquel que lo cuelgue de sus oídos en privado o en vivo cogido directamente de las manos de Sorry Kate. Como sucederá en la inminente segunda edición del Fosbury Fest (el combo madrileño participará en la denominada ‘noche Foehn Records’ el próximo jueves 14 de abril junto a Baywaves), marco ideal para que fluya su electrónica mutante. Pero, antes, indaguemos en algunas interioridades de sus creadores en esta Fast Date con enrevesado desenlace… [Más información en el Facebook y en el SoundCloud de Sorry Kate]

 

1. Esto es una cita rápida: descríbete en tres palabras. Cannoned anus debris.

2. Describe también tu música en tres palabras. Quizás algún día (?).

3. Si pudieras obligar al mundo entero a que escuchase un disco en concreto, ese sería… “The Getty Address”, de Dirty Projectors.

4. ¿Último disco que compraste y que, además, te emocionó? “Danger”, de Nidia Minaj.

5. ¿El disco que esperas con más ganas para los próximos meses? “Bottomless Pit”, de Death Grips.

6. ¿Qué música llevas siempre que viajas en coche? El viento entrando por la rendija de la ventana. No tengo radio en el coche.

7. Hay un disco de tu mayor ídolo que no te gusta nada pero que siempre defiendes por lealtad. Y ese disco es… Ninguno, no voy a perder el tiempo con algo que me parece una basura.

8. ¿La red social que no entiendes y en la que nunca te crearías un perfil? La del pájaro.

9. El primer póster que pegaste en la pared de tu habitación era de… Creo que Spider-Man.

10. ¿En qué festival o concierto te avergüenzas de no haber estado como espectador? En el Festival de Folclore de Kirguistán Oodarysh.

11. La cosa más rara que te ha pasado en un concierto (tuyo)… Sortear un consolador negro.

12. ¿Una canción, película o libro inconfesable? La serie “Clifford, The Big Red Dog”.

13. ¿Serie de TV favorita? “Saber Vivir”.

14. ¿Con qué personaje de ficción te lo montarías? Con Geodude.

15. ¿A qué celebridad muerta habría que resucitar? Al Minotauro.

16. ¿A qué personaje real (que no sea tu pareja) elegirías cuando se acabara el mundo para acabar solos y mejorar la especie (o no)? A Jackie Chan.

17. Algo que no puede faltar nunca en tu casa… Últimamente, batido de chocolate.

18. Algo que nunca entraría en tu casa… Chet Faker.

19. Sientes un flechazo inmediato ante las personas que… viven con ambición y positividad.

20. Lo primero que preguntarías en una Fast Date sería… Pedro, María, Juan, Jaime y Jimena buscan asientos para el teatro. Pedro debe sentarse al lado de María pase lo que pase. Juan debe estar sentado a la derecha de Jaime aunque Jaime se siente en el pasillo. Jimena debe estar sentada con un espacio entre ella y María. Y, por último, Pedro debe sentarse el primero. Si Juan se va a sentar en el pasillo, ¿te sentarías en mi cara?

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