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La joyería y los complementos de autor de Mava Haze son de los que quieres llevarte a la tumba… Por eso invitamos a María Valls a nuestro club de Fantastic People.

 

Hace poco, hablando con mi madre, me daba cuenta de algo bastante chocante: nuestra generación y las que vienen detrás, de los 80 en adelante, parecemos haber nacido desprogramados de ese gusto urraquil por el oro y los pedruscos brillantes de nuestros padres y abuelos. Estos eran aficionados a tener una millonada metida dentro de un joyero y a exhibirla de vez en cuando en forma de cordones de oro gitanucos o anillos de gemas capaces de sacarte un ojo. Pero nosotros, no. El oro nos la pela. La pedrería nos la suda. Y lo mejor de todo es que, comentando esto mismo con una amiga, ella me daba la solución que estaba buscando: me decía que, para ella, un bolso es una joya y que, a la vez, una joya puede serlo sin necesidad de ser de oro.

Será, al fin y al cabo, que nuestra generación, tan materialista como se nos ha considerado siempre, le da más importancia a las ideas que los materiales. Pero ahí está el verdadero truco de este tinglado: que somos una generación un poco castrada a la hora de generar ideas si, al menos no novedosas, por lo menos subyugantes y seductoras. En este magma ardiente de la sobre-información y del superávit de referencias disponibles a todas horas en la red de redes, resulta que todos tenemos las herramientas… pero muchos se pierden por el camino como quien se clava su propia lanza en el costado y queda tocado y hundido. En esta época de dispersión y de multiplicidad de voces y visiones, pocos son los que consiguen concretar su genio en una única voz poderosa, en una visión definitiva.

María Valls pertenece a esta casta de afortunados. Nacida en Castellón, barcelonesa de adopción, Valls llegó a la Ciudad Condal para estudiar diseño de moda y cursar un máster en asesoría de imagen. También trabajó durante una época como diseñadora y escaparatista para diversas marcas, aunque el punto de no retorno en su camino particular fue el año 2012, cuando decidió crear su propia marca de joyería y complementos de autor: bajo el nombre de Mava Haze, María se dedica a crear piezas que encapsulan un imaginario tendente a la psicodelia pero nunca a la digresión. Por el contrario, sus joyas y complementos son pura concreción de ideas y materiales, un conjunto que en otras manos podría acabar en un batiburrillo new age pero que en las suyas se convierte en símbolos atávicos y repletos de poder espiritual.

Y si me estoy permitiendo hablar en estos términos tan mágicos y escurridizos es precisamente porque de esa fuente bebe precisamente el mundo de Mava Haze. Su primera colección, “Indian Love Spell“, nació a partir de un viaje al Austin Psych Fest donde música y vivencias se mezclarían para crear algo completamente nuevo. Y su segundo trabajo, la reciente “ISI / ᐃᔨ“, es lo más parecido a un hechizo de invocación de los espíritus ancestrales de los Inuit de la región de Nunavut. Todas y cada una de las piezas de Mava Haze mezlcan ponderadamente un gusto extremo por lo barroco y una despojada visión de conceptos y simbologías ancestrales.

El resultado, al fin y al cabo, son joyas que para nosotros tienen un valor real más allá de lo económico por lo que tienen de ideas seductoras: cualquiera de las piezas de Mava Haze son mucho más elocuentes a la hora de expresar y proyectar nuestra propia personalidad que una cantidad elevada de quilates. Es por eso por lo que, para nuestra generación, este tipo de joyas y complementos son los verdaderamente relevantes, los que querremos llevarnos a la tumba en ese joyero que, abierto por nuestros tataranietos, realmente dirá algo relevante de nuestra personalidad. ¿No es todo lo dicho hasta el motivo motivo suficiente para que invitemos a María Valls a formar parte de nuestro club de Fantastic People?

 

Nombre. Maria Valls.

Edad. 32 años.

Profesión. Diseñadora. Hoy por hoy de joyas, mañana ya veremos.

El rincón favorito de tu ciudad. Sin duda alguna, la terraza de mi amigo Iván en el Borne. Para disfrutarla deberéis ganaros su confianza, eso sí.

El último hallazgo en tu ciudad. La Chana, una bodeguita en Poble Sec donde puedes escuchar buena música y tomar el mejor salmorejo del mundo.

Ese sitio que no quisieras que conociera más gente para que no lo abarroten. Evidentemente, no lo diré.

El último evento en el que has estado. No soy muy de ir a eventos, me verás en pocos. Pero si un concierto cuenta como evento el último al que asistí, fue Natural Child en el Rocksound.

¿Cuáles son tus tiendas favoritas (no necesariamente de ropa)? Recomiéndanos alguna tienda de tu ciudad y de algún sitio que hayas visitado… Aquí en Barcelona, Nuovum, Studiostore, Caravan, Antique Boutique… Y en Austin, Laced with Romance.

¿Dónde haces la compra? Soy fiel al comercio de cercanía, por militancia y por calidad. No hay nada mejor que ir a la pescadería, la charcutería, la verdulería o la bodega de mi barrio. Evito el supermercado a toda costa.

Si te invitara a cenar a mi casa… ¿Qué traerías? Suena muy clásico, pero te llevaría un buen vino y unas flores preciosas. Nunca falla.

Define tu estilo (de vestir, de vivir, de trabajar, de lo que sea) en pocas palabras… Tocada por el signo de escorpio, luchadora y soñadora empedernida, amante de los 70s, mirando la vida a través de un prisma en el que se refleja siempre una banda de rock’n’roll tocando.

¿Cuál es tu prenda de vestir favorita? Soy más de accesorios, pero siento pasión por las cazadoras de piel con flecos.

¿Crees que tu look te define de alguna manera? Seguro. Mi aspecto es en lo primero que alguien se fija antes de que abra la boca. Así que siempre he vestido pensando en lo que me gustaría proyectar, aunque fuera de una manera inconsciente. Todos lo hacemos, es inevitable.

Dime algún icono que te guste imitar, o que simplemente te guste y por qué te gusta… Del pasado, Stevie Nicks; del presente, Alix Brown. Ambas tienen un estilo 60s-70s que adoro y son artistas totales, mujeres que desprenden mucha energía. Además, son rubias, y ya sabes lo que se dice de ellas: blondes have more fun!

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