sightseers

Si hubo una película que triunfó en la pasada edición del Festival de Sitges fue, precisamente, “Sightseers“. De hecho, el idilio del festival catalán con el director de esta cinta, Ben Wheatley, viene de lejos, ya que en la edición anterior una de las triunfadoras fue precisamente otro film de este mismo realizador: “Kill List“. Aquella quedó inédita en nuestras grandes pantallas pero, por suerte para todos, este viernes “Sightseers” llegará a nuestros cines bajo el nombre de “Turistas“… No entraré en el eterno debate de las traducciones poco afortunadas e iré al grano de la cuestión: esta es una de las mejores películas que cualquiera podrá echarse a la espalda este año. Un retrato negrísimo de la Inglaterra más rural en la que parecen crecer seres disfruncionales a los que les hace falta bien poco para perder por completo el rumbo moral. Esto suena a paja mental, pero lo cierto es que lo más subyugante de “Sightseers” es precisamente que funciona como una -gran- película de género: aquí hay asesinatos, romance y mucha locura. La suficiente como para que aquellos que decidan obviar el subtexto satírico (y su delirante reflexión sobre nuestra sociedad hiper-violenta), puedan hacerlo sin ningún tipo de cargo de conciencia.

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