¿Serán capaces de repetir algo al nivel de su debut con aquel magnífico “Box Of Secrets” (Cooperative, 2008) que los catapultó a la cabeza de la escena alternativa británica inglesa? Esta es la pregunta que muchos estuvimos haciéndonos mientras esperábamos impacientes a poder escuchar el  nuevo trabajo de Blood Red Shoes. “Fire Like This” (Mercury / Nuevos Medios, 2010) es la forma que tienen estos dos jóvenes procedentes de Brighton de sacudirse toda la presión que llevaban acumulada durante estos últimos dos largos años. Y, ¡vaya!, parece que no han perdido ni un ápice de todo aquello que llamó nuestra atención desde un principio: pasión, descaro, garra… cosas que últimamente no son tan fáciles de encontrar en bandas tan jóvenes. Steven Ansell y Laura-Mary Carter parten de la clásica pero efectiva formación dúo guitarra-batería popularizada desde hace unos años por los White Stripes y seguida por otras bandas relativamente cercanas como The Kills o incluso The Ting Tings, para ofrecernos composiciones principalmente influenciadas por el movimiento de las Riot Girrl (movimiento musical feminista de la década de los 90’s influenciado por el punk, ideológica y musicalmente), e incluso algo de grunge por momentos. Leía unas declaraciones de Steven en las que afirmaba que querían que su nuevo disco sonara como el mítico “In Utero” (DGC, 1993) de Nirvana, “un disco de rock hecho con el corazón” según él. Pues bien, dicho y hecho: “Fire Like This” se ha grabado como se hacía antaño, con medios analógicos y en directo. Y, claro, la percusión y las voces suenan más reales que nunca.

Blood Red Shoes ofrecen auí un disco sólido, siempre partiendo desde las bases del más puro rock, combinándolo con los mejores arranques guitarreros de Sonic Youth y el punk más bailable; ofreciéndonos una buena muestra de lo que pueden hacer dos personas cuando se meten en un estudio con las ideas bien claras. Sin embargo, aunque sigan siendo directos, no hacen gala de la inmediatez que nos mostraron en su primer largo “Box Of Secrets”. En esta ocasión se muestran más oscuros, para que os hagáis una idea un poco como les haya podido pasar a Arctic Monkeys con su “Humbug” (Domino, 2009): suenan más pesados y densos, lo cual parece acertado al advertir que han logrado crear un disco realmente compacto donde cuesta destacar una canción por encima del resto. Diez temas comenzando por la punk “Don’t Ask” con unas guitarras muy pegadizas, pasando por las más rockeras “Keeping It Close” o “Count Me Out” hasta llegar a la que es para mí la mejor parte del disco, protagonizada por la instrumentación in crescendo de “One More Empty Chair” y la oscura distorsión final de “Colours Fade”.

Cientos de conciertos después, y tras haberse recorrido todo el underground británico, parece que Blood Red Shoes están empezando a recoger los frutos de todo el trabajo realizado desde 2005 cuando a estos dos chicos se les ocurrió crear una banda para pasarlo bien afirmando, textualmente, “no queremos hacer mierda barata predecible, sino hacer mover a la gente, bailar, gritar o excitarse”. “Box Of Secrets” sorprendió a todos, pero este “Fire Like This” no va a hacer más que auparlos a la primera división de la música de las islas, porque no sólo porque esa violencia a los instrumentos de Steven mezclada con los juegos vocales de Laura vaya a seguir dando mucho juego, sino porque los conciertos se presentan como verdaderas fiestas llenas de energía, ritmo y fuerza donde podremos pasarlo como enanos bailando, saltando y gritando. Está claro, Blood Red Shoes han dejado de ser una promesa para convertirse en un auténtico grupo de rock.

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