“Call My By Your Name” eclipsa al resto de estrenos de la semana y todo el mundo habla de peli del año… Pero, ojo, que el cine recibe un indie mayor y Netflix una comedia imprescindible.

 

CALL ME BY YOUR NAME. ¿La película del año? ¿Estrenada la tenemos en enero? Eso parece opinar absolutamente todo el mundo que ha podido ver ya “Call Me By Your Name” en alguno de los festivales de cine en los que el film de Luca Guadagnino ha sido estrenado (y en los que, de paso, ha triunfado lo más grande entre público y crítica). La historia la hemos visto mil veces: chaval (esta vez en su variante “francés de turisteo en Italia con su familia”) se abre a su propia (homo)sexualidad al conocer a un turista americano. Dicen, por cierto, que Armie Hammer está espectacular como turista, pero que el chaval Timothée Chalamet se le come la tostada al cine por cien. Pero, bueno, a lo que íbamos: la historia te la sabes de memoria… pero parece ser que Guadagnino la ha explicado como nunca. Y eso hay que verlo. [Estreno en cines el 26 de enero]

 

UN GESTO FÚTIL Y ESTÚPIDO: LA HISTORIA DE DOUG KENNY. Netflix sigue conquistando géneros: documental, acción, cine indie… Y, después de aventurarse en la comedia de grandes nombres como Adam Sandler, ahora parece ser el momento ideal para adentrarse en las filias y fobias de la llamada Nueva Comedia Yanki, siempre tan ligada a la Factoría Apatow. “Un Gesto Fútil y Estúpido: La Historia de Doug Kenny” está dirigida por David Wain, realizador de “Mal Ejemplo” y guionista de esa locura que es “Wet Hot American Summer” y sus múltiples corolarios. El film narra la historia de la revista cómica National Lampoon y cómo a partir de ella nació todo un imperio nacional. Pero, estando implicados tipos como Wain o el actor Will Forte, ya sabes el tipo de comedia que te vas a encontrar. [Estreno en Netflix el 26 de enero]

 

SIN AMOR.Leviatán” puso al director ruso Andrei Zvyagintsev en el punto de mira de los cinéfilos de medio mundo gracias a su capacidad para llevar hasta el extremo una metáfora visual para hablar de la realidad social de un país tan complejo y hermético… Así las cosas, estaba cantado que la siguiente película del realizador sería recibida en palmitas, y eso es precisamente lo que ha ocurrido con “Sin Amor“. En esta ocasión, Zvyagintsev aborda la historia de una pareja divorciada y bastante mal avenida que tiene que aunar fuerzas cuando al hijo que siempre ha ignorado acaba por desaparecer sin dejar ni rastro. ¿Volverá a haber metáfora social? Habrá que ver “Sin Amor” para comprobarlo. [Estreno en cines el 26 de enero]

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