¿DE DÓNDE SALEN? De Sydney, uno de los centros neurálgicos de la escena alternativa australiana, la cual ya destacamos varias veces en esta misma sección. Los miembros de Royal Headache, como buenos practicantes del punk-rock, se muestran al mundo con sus nombres de guerra bien claros, sin artificios ni aditivos: Shogun, Law, Joe y Shortty, cuatro chavales que heredan de sus célebres vecinos Radio Birdman toda su fuerza y energía, que pasan tanto por el filtro garage como por el pop. Porque si por algo se caracterizan Royal Headache, es por domesticar el ruido y ensartarlo en melodías que, aunque rocosas y poderosas, se quedan en la memoria de inmediato. Dan buena fe de ello sus dos primeras referencias homónimas, un 7’’ (publicado en 2010 por R.I.P Society Records) y un 12’’ (editado en 2011 por la misma discográfica australiana al alimón con la francesa XVIII Records) que escupen toda la suciedad garagera, la tensión rockera y el nervio punk del grupo. A finales del año pasado vio la luz en su país su largo de debut, el también homónimo (parece que a estos chicos les cuesta titular sus obras…) “Royal Headache” (R.I.P. Society / XVIII Records, 2011), que será relanzado al resto del planeta en cuestión de días. En él, el cuarteto confirma su amplia visión del punk-rock-pop al llevarlo sin miedo al terreno del surf playero y al del lo-fi más eléctrico.

NOS TIENEN TÓ LOCOS PORQUE… No se limitan a reproducir las enseñanzas de sus maestros simplemente multiplicando su añeja potencia o amplificando sus guitarrazos sin ton ni son. Gracias a esa actitud revitalizadora, bajo la capa ruidosa de sus composiciones se advierte pericia melódica (correctamente dirigida por la voz de Shogun, cuyas cuerdas vocales van más allá del grito fácil) y se aprecia que las intenciones del cuarteto se centran en actualizar el legado de los clásicos del género sin caer en la mera copia, aunque a simple vista lo parezca…

PREDICCIÓN DE FUTURO. Existe el peligro de que sus latigazos grasientos ensucien a más de un desprevenido que no cuenta con la irrupción de Royal Headache desde las antípodas. Para evitarlo, que se preparen revisando algunos de los grandes temas que se incluyen en su álbum: la impetuosa “Psychotic Episode”, la desbocada “Girls”, la breve pero intensa “Surprise” o “Wilson Street”, de ecos spectorianos. La pegada de estos pepinazos puede provocar que los oídos de los mentados incautos dejen de fijarse en los aullidos que se escuchan a orillas del lago Erie (de donde salen Cloud Nothings) para centrarse en los sonidos crudos provenientes de la Bahía de Jackson, enclave en el que se sitúa Sydney.

DOS Y DOS SUMAN CINCO. Radio Birdman + potencia controlada + garage polvoriento + alto voltaje surfero = Royal Headache

MÁS EN SU… MySpace y Bandcamp.

MIRA…Surprise

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