Tv on the Radio pertenecen al grupo de raritos de la generación de la última década musical de Brooklyn, objetivamente una de las zonas más activas del mundo en cuanto a inquietud artítica. Una banda de esas que cada vez resultan más difíciles de encontrar en el panorama musical actual debido, “simplemente”, a la tendencia que tienen a hacer lo que les da la real gana en cada momento de una carrera que ahora llega a la marca de su décimo aniversario coincidiendo con el lanzamiento de su quinto trabajo: “Nine Types of Light” (Interscope, 2011). Y es que esta inclinación a salirse siempre por la tangente ha quedado patente ahora más que nunca, en el momento de dar continuación a su álbum más comercialmente aclamado hasta la fecha: aquel “Dear Science” (4AD, 2008) que, con la perspectiva que da el tiempo, se puede defender como una buena grabación pero que, sin embargo, no ralla al nivel de sus anteriores “Return to Cookie Mountain” (Interscope, 2006) o “Desperate Youth, Bloodthirsty Babes” (Touch & Go, 2004). Es por ello que había cierto temor a encontrarse al quinteto de Brooklyn descolgándose con un trabajo que continuara arrastrando la estela de su última entrega hacia terrenos pantanosos. La mitad de las dudas se nos despejaron a finales del año pasado, cuando Dave Sitek, una de las cabezas pensantes de TvotR, destapó de manera sobresaliente en su proyecto Maximum Balloon todo el talento que lleva poniendo al servicio de la producción de diversas bandas arties americanas como Liars o Yeah Yeah Yeahs a lo largo de la última década.

Meses después, pudimos disfrutar por fin de los primeros adelantos de “Nine Types of Light“: dos temas bajo los títulos “Will Do” y “Caffeneited Conciousness” que resultan sorprendentemente engañosos, pues este quinto asalto no es ni por asomo tan accesible como puedan dejar entrever estos dos temas. Es más, es posiblemente el disco más denso y exigente con el oyente de la banda neoyorkina, pues lo que aquí priman mayoritariamente son composiciones intrincadas y de minutaje más bien alargado en las que se vislumbra a un Adebimpe y compañía en una forma sorprendentemente buena. Aunque es verdad que el disco tiene un aire más sosegado y tranquilo que sus predecesores, esto no desemboca en aburrimiento cuando le damos al play, pues aquí vuelve a haber de todo y para todos: rock, soul, algo de funk e incluso momentos de hip hop. Y lo más curioso del conjunto es la facilidad con la que se mueve el quinteto en cada una de las facetas, combinando sin ningún viso de esfuerzo los momentos más rock como los de la inicial “Second Song”o la más clásica “No Future Shock” con la psicodelia impresa a base de cuerdas en esa delicada “Killer Crane” que opositaría a mejor tema del disco si no fuera porque la continuación (“Will Do”) es simplemente genial. Queda todavía tiempo para la electrónica de “New Cannonball Run”, la cansina “Repetition” y el final de la mano de la melódica “Caffeneited Conciousness“, que nos despide de manera brillante y nos deja en disposición de plantearnos si estamos ante el mejor trabajo de los americanos.

De acuerdo con que “Nine Types of Light” es un álbum distinto a lo que el quinteto venía haciendo, pero no es algo que deba pillarnos por sorpresa a estas alturas: ya llevamos diez años con esta gente y sabemos la afición que tienen a reinvertarse en cada uno de sus trabajo. Un gran álbum ejecutado por una de las bandas más originales del momento que todavía no se ha deshecho del estatus de grupo de culto y no parece que lo vayan a hacer en un futuro inmediato, pues este disco no tiene las cualidades que se requieren para dar ese salto que hayan podido dar sin ir más lejos The National no hace demasiado… Tampoco parece que les importe demasiado. Así son Tv on the Radio: distintos.

No Hay Más Artículos