la-bien-querida

El tercer vídeo del nuevo disco de La Bien Querida cierra una trilogía audiovisual con una cota de emotividad muy elevada… Brace yourselves, tears are coming.

 

Lo sabemos: ya hace algunas semanas que La Bien Querida lanzó su esperado nuevo álbum “Premeditación, Nocturnidad y Alevosía” (Elefant, 2015), cerrando así un proyecto realmente especial que llevó a la artista a publicar tres EPs diferentes que, sumados, han acabado por configurar su nuevo disco. Pero nos da igual que haga unas semanas que haya salido el álbum: nosotros no podíamos dejar la oportunidad de hablar largo y tendido del videoclip del tercer single de lo nuevo de La Bien Querida. ¿Por qué? Porque, al fin y al cabo, estos tres videoclips han sido una parte esencial del proyecto… Y porque es una de esas piezas que, entre la música y las imágenes, está destinada a arrancarte unas lagrimillas de emoción. Te lo prometemos.

La cuestión es que este nuevo clip viene a cerrar otra trilogía: la de piezas dirigidas por Juanma Carrillo con la misma temática, los mismos personajes y un argumento que, pese a no ser puramente narrativo, acaba por transmitir todo un conjunto de ideas sugerentes enrocadas dulcemente en el interior de atmósferas poderosas y subyugantes. La fantasía y la emoción pura se trenzaban ya en los dos clips anteriores (que puedes ver aquí y aquí), pero las cotas de intensidad que alcanza esta feliz unión en las imágenes de “Muero de Amor” es cosa seria: imposible que no te tiemble algo muy dentro al chocar frontalmente con imágenes como las parejas en el baile o los abrazos de los niños.

De esta forma, “Muero de Amor” acaba poniendo el broche a dos trilogías ligadas entre sí: por un lado, La Bien Querida da por cerrado el proceso de presentación de su disco (que ya podemos escuchar al completo) y Juanma Carrillo echa el cierre a una trilogía audiovisual sin precedentes. Una experiencia que, vivida al completo (recomendación: mirad los tres clips en orden), consigue que ambas partes se intensifiquen mutuamente: las canciones ganan en intensidad gracias a las imágenes y las imágenes ganan en profundidad gracias a las canciones. Todos ganan. Pero, sobre todo, el que sale ganando aquí es el espectador.

 

Suscríbete

Suscríbete a nuestra Fantastic Newsletter

By checking this box, you confirm that you have read and are agreeing to our terms of use regarding the storage of the data submitted through this form.