¿Qué son los rompers para hombres, por qué la mayoría los odian… y por qué algunos -pocos- los adoran?

Triple pregunta: ¿qué (carajo) son los rompers para hombre, por qué (coñe) la mayoría de gente los odia… y por qué a algunos (pocos) les gusta?

 

El mundo de la moda pasa por este tipo de shocks cada cierto tiempo: conceptos que llegan, ponen las cosas más o menos del revés (para mal o para bien) y luego se quedan… o se van. Ya sabes: “shantay you stay” o “sashay away“. Lo que ocurre es que algunos de esos conceptos son serios y otros, por el contrario, resulta francamente difícil tomárselos con seriedad. En este segundo caso se encuentra la presunta tendencia que nos ocupa: los rompers para hombres. Que, oye, mira, resulta que “romper” deberíamos traducirlo como el “pelele” de toda la vida, pero nos da cosita usar esta palabra que no escuchábamos desde 1984. Y ya.

Pero vamos por partes. Entonces, ¿qué carajo es un romper o pelele? Es una prenda que suele ser de manga corta y pantalón corto y que está compuesto de una única pieza de tela ajustada a la cintura para crear una especie de ilusión de complejidad que en verdad no existe. Una silueta que, al fin y al cabo, en la mujer tiene un pase… Pero que en hombre es un jodido cuadro, tal y como demuestra la iniciativa de RompHim, que es precisamente la culpable de que estemos hablando de este tinglado aquí y ahora.

Cuando decimos “iniciativa”, lo decimos con todas las de la ley, puesto que RompHim es un Kickstarter que ha vendido el concepto de romper para hombre como si fuera la gran revolución de la moda masculina para el verano de este año 2017. De hecho, lo están vendiendo con todo un conjunto de puntos clave que, a priori, deberían resultar ampliamente sugerentes: un bolsillo camisero delantero, cintura ajustable, bolsillo trasero con cremallera, cremallera delantera, bolsillos delanteros profundos…

¿Descabellado? Puede ser, pero es que lo jodido es que partían con la necesidad de 10.000$ y, en el momento en el que estamos escribiendo este artículo, ya llevan recaudados un total de 363.000$ a partir de un total de 3.100 patrocinadores. Así que, mira, sí que es descabellado y también es un puto cuadro… Pero RompHim tiene su público.

 

 

Y no solo eso: en Reebok, donde tienen una larga tradición a la hora de apuntarse a cosas que pueden parecer broma pero que, mira, cambiando un poco la perspectiva puede llegar a ser algo muy guay, se han apuntado a esto de los rompers. Lo han hecho con su ReeRomp, que es una prenda que todavía no existe pero que ya han puesto a la venta con unas ilustraciones entre inquietantes y esperanzadoras…

¿Conseguirá Reebok que el concepto acabe molando? Lo sabremos cuando salga a la venta en veinte días a un precio de 89$. Por ahora, aquí tienes las ilustraciones con las que puedes hacerte una idea de cómo será el ReeRomp.

ReeRomp

Dicho lo dicho, solo queda una pregunta final: el romper para hombre, ¿sí o no? ¿Crees que te atreverías a llevarlo? ¿Serías capaz de regalárselo a tu pareja? ¿Te morirías de vergüenza si tu mejor amigo aparece en un festival con una de estas prendas? ¡Tú dirás! [Más información en el Kickstarter de RompHim y en la web del ReeRomp de Reebok]

 

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