Lo mejor y lo peor (y también lo aburrido) de la alfombra roja de los Oscar 2018

Aquí vamos con lo mejor y lo peor (y lo más aburrido) de la alfombra roja de los Oscar 2018. Pero una advertencia: no ha habido nada sorprendente… ni para bien ni para mal.

 

Dicen que este año se ha reducido el tiempo de alfombra roja previa a los Oscars 2018 celebrados en el Dolby Theatre de Los Angeles en la noche del 4 de marzo… Y, la verdad, ya es lo que nos faltaba. Al fin y al cabo, en los últimos años hemos ido viendo cómo el glamour de la red carpet de la gran noche del cine yanki iba convirtiéndose cada vez más en un páramo en el que rara vez había espacio para la sorpresa, para las propuestas realmente brillantes que apostaran realmente por el riesgo y por una visión fashion forward.

¿O a lo mejor estamos viviendo un verdadero receso en la importancia de las alfombras rojas de los eventos cinematográficos (a la vez que gana importancia la alfombra roja del evento de moda por excelencia: la MET Gala)? ¿O acaso la apuesta por el negro en los Globos de Oro como protesta dentro del movimiento #metoo se ha acabado traduciendo en unos Oscars 2018 en los que lo importante no es la moda y donde se está intentando dar espacio a las mujeres más allá del modelo que luzcan?

Preguntas sin respuestas… Lo único que podemos hacer por ahora es, como viene siendo habitual en Fantastic Mag siempre que son los Oscars, seleccionar lo mejor, lo peor y dejar para el final todas las medianías que olvidaremos de aquí a dos días.

 

LO MEJOR. Spoiler alert: incluso entre las mejores, no hay ningún modelazo de esos que te noqueen con su factor wow. Si tuviéramos que elegir uno, nos quedaríamos con Nicole Kidman en su espectacular Armani Privé, aunque muy cerca le seguirían maravillas como Jane Fonda marcando una silueta de escándalo en su Balmain, Jennifer Lawrence pura lujuria en su Dior y Lupita Nyong’o en un Versace que es una pura fantasía de dorados.

En el espectro opuesto a los dorados y a la lujuria, sorprende la apuesta por la contención elegante de Emily Blunt (Schiaparelli) y, sobre todo, una esplendorosa Greta Gerwig (Rodarte). Y, cada uno en los suyo, pero muy conscientes de cuál es su personalidad estética sobre la alfombra roja, es imposible no rendirse ante el lazo gigantesco de Saoirse Ronan (Calvin Klein by Appointment), el look efortless del Giambattista Valli vestido por Zendaya y el Givenchi defendido por Gal Gadot.

¡Ah! Y, claro, dos claros ejemplos de que una alfombra roja se puede defender desde la madurez pero en polos opuestos: a un lado, Rita Moreno vistiendo el mismo traje que lució en los Oscar 1962 (cuando ganó la estatuilla como mejor actriz secundaria por “West Side Story“); al otro lado, una Agnès Varda fuera de cualquier tendencia pero enfundada en el rollito quirky de Gucci.

 

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