Música íntima (pero no triste) para sobrevivir a enero… según NOIA (moodtape #55)

Lo sabemos: enero es muy durillo… Por eso mismo le hemos pedido a NOIA que seleccione una moodtape para sobrevivir a este mes tan jodido.

 

El primer trabajo de NOIA, “Habits” (Cascine, 2016), apareció en nuestra lista de los mejores EPs nacionales del pasado 2016 en un muy honroso número 6. No sólo eso. Más o menos en la misma época en la que en Fantastic estábamos liados con nuestras listas de lo mejor del año, la buena gente de Valle Eléctrico se marcaba una nueva edición de su fiesta (una de las imprescindibles de la escena madrileña… y lo sabes) en la que se volvía a desparramar a base de nuevas sonoridades synth entre las que se encontraban Ash Koosha, Clinton Affair y, ya lo has adivinado, NOIA.

Así que es momento de preguntarse: ¿quién es NOIA? Una pista: “noia” significa “chica” en catalán. Eso debería darte una pista del lugar de procedencia de Gisela Fullà, la “noia” detrás de NOIA. Lo que pasa es que, de un tiempo a esta parte, Gisela no vive en ningún lugar de Catalunya, sino en Nueva York… Y eso se nota en las sonoridades que envuelven su debut “Habits“. En él, cuatro canciones sirven como hoja de rutas hacia lugares que podrán ser visitados en el futuro por la música de esta artista: hay synth (claro), pero también paisajismo ambiental e incluso tropicalismo con los huesos quebrados por lo digital.

NOIA

A la hora de hablar de NOIA, por ahí se han arrojado referencias tan dispares como Empress Of, Holly Herndon, Björk o Fever Ray. Y, aunque parte de razón hay en todas esas referencias, también es cierto que resulta absurdo pensar que podemos ponerle un corsé genérico a Fullà con tan sólo un EP en la calle. Y menos con un EP tan aperturista como este… No hay duda de que el 2016 ha sido su presentación en sociedad, pero que el 2017 será el año en el que NOIA empezará a extender su tela de araña. Asusta pensar hasta dónde pueden llegar sus hilos. Y todos los seres que puede atrapar en su red.

Tiempo al tiempo. Por ahora, y para celebrar la bonita coincidencia de nuestras listas de lo mejor del año y su presencia en la última edición de Valle Eléctrico hasta la fecha, le hemos pedido a NOIA que se anime a recopilarnos una moodtape repletita de canciones íntimas (pero para nada tristes) ideales para sobrevivir al mes de enero… El resultado lo puedes escuchar a continuación y, sobre todo, puedes y debes leer los motivos por los que Gisela ha seleccionado cada una de las canciones. Cosa fina. [Más información en el Facebook de NOIA y en el de Valle Eléctrico]

 

 

1. “247”, de Ian Isiah. Cercano a Mykki Blanco, Arca, serpentwithfeet… Usa el autotune de la mejor forma, haciendo r&b desnudo, raro y DIY. Muy hot.

2. “blisters” de serpentwithfeet. Una de las canciones mas bonitas que he escuchado este año. Dramatismo operático, con todo el feeling soul y producción de The Haxan Cloak.

3. “I Need a Man”, de Sam Evian. Su álbum “Premium” me parece uno de los mejores del año. Un Connan Mockasin mezclado con Zapp y con mas artesanía de la canción.

4. “Brand New”, de Jazmine Sullivan. Para mí, este álbum es igual de bueno que los de Frank Ocean. Pocos discos hablan de la realidad de su barrio como este. A ver si se le empieza a hacer mas caso. Además, nadie canta como ella: es una bestia.

5. “Biutiful”, de Ash Koosha. Toda la emoción y experimentación del iraní en uno de sus mejores temas.

6. “Man Kunto Maula”, de Arooj Aftab. Arooj canta música sufi de antes de la partición entre India y Pakistán. Su voz es el mejor antídoto a casi todo.

7. “Uno de tus Ojos”, de Maria Usbeck. Ese dream pop con toda la clase, con producción de la gran dama Polachek (Ramona Lisa, Chairlift).

8. “Obaa Sima”, Ata Kak. PC Music desde Ghana para sacarte de la miseria y sacarte a bailar. Increíble.

9. “Cockles”, de Estrella Morente. Creo que llevo casi diez años escuchando este álbum y todavía ahora descubro cosas nuevas en él. La alegría y la tristeza nunca se han juntado de mejor manera.

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