Ayer, Barcelona estaba de celebración (caceroladas y acampadas ilegales -o no- aparte). Y es que, en el puntero barrio del Born (cómo no), más exactamente en el número 1 de la calle Ribera, se inauguraba la primera tienda de la marca española Naïve en tierras catalanas. Ya iba siendo hora de que esta pequeña e imparable marca de básicos trasladara sus looks informales y desenfadados a la ciudad condal. En la inauguración de ayer, además de poder ver de primera mano su cuidada tienda, se pudo disfrutar de la colección que nos proponen para este verano.

La premisa de la marca es sencilla: la comodidad y lo sencillo no tienen por qué estar reñidos con un look cuidado y efectivo. Y, en base a esto, construyen colecciones en algodón y otros tejidos de primerísima calidad con diseños básicos, con predominancia de los colores neutros para darle a sus piezas un aura de atemporalidad que siempre es un valor añadido. Al margen de cualquier tendencia, Naïve se ha convertido en muy poco tiempo en una imprescindible en cualquier armario: es cosmopolita, híper combinable, cómoda y, lo que es mejor, de una calidad incuestionable. Así que si te dejas caer por Barcelona y tienes tiempo de visitar su tienda, no dudes en hacerte con una de sus prendas. Cuando llegue el lunes y no quieras ir ni demasiado arreglada (qué pereza) ni hecha un cifostio humano (es lo que tienen los lunes), lo agradecerás.

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