Hace justo un mes, dirigíamos el radar de nuestra sección WhatsHype!? hacia Moonface, uno de los proyectos personales de Spencer Krug, mitad de Wolf Parade junto a Dan Boeckner. Además de describir su hiperactividad, sugeríamos que el parón indefinido de su banda madre iba a permitirle aumentar el protagonismo de sus grupos paralelos, sobre todo del que nos ocupa, que contó con la colaboración del desconocido combo finlandés Siinai para practicar un giro en el registro habitual de Krug bajo el citado alias. Así que, realizada la pertinente introducción-recordatorio, llega el momento de desmenuzar toda la historia de esta unión musical que dio como resultado el álbum “With Siinai: Heartbreaking Bravery” (Jagjaguwar / PopStock!, 2012).

Precisamente, fue durante un tour europeo de Wolf Parade, en 2009, cuando se produjo el encuentro entre Spencer Krug y los miembros de Siinai, que ejercían de teloneros de los canadienses y que por aquel entonces todavía se denominaban Joensuu 1685. Detrás de ese extraño nombre (sobre todo por la cuestión del número, porque Joensuu es el apellido de su guitarrista) se escondía un cuarteto de Helsinki devoto del krautrock, el post-rock, el shoegaze ambiental y el post-punk sombrío de los 80. Posteriormente, ya rebautizados como Siinai, publicaron su único disco, “Olympic Games” (Splendour, 2011), un dechado de rock atmosférico e instrumental entre comatoso y planeador, sólo alterado por unos fantasmales coros de fondo. Esa circunstancia, la ausencia de voces en sus composiciones, provocaría el acercamiento entre Siinai y Krug, ya que los primeros deseaban probar a incluir un vocalista en su alineación y le preguntaron al segundo sobre la posibilidad de que se convirtiese en su cantante temporal. El canadiense respondió afirmativamente (impresionado por el acabado de “Olympic Games”), se desplazó a la capital de Finlandia y su plan conjunto comenzó a tomar forma.

Desvelado el origen de esta relación artística, habría que descubrir quién llevó las riendas del proceso de creación. Dado que la mente de Krug debe de funcionar como una centrifugadora imparable cuando se introduce en este tipo de aventuras, resulta sencillo imaginarlo, aunque también ayudaría la admiración que siempre profesaron los componentes de Siinai por Wolf Parade, el propio Krug y sus correspondientes derivados (especialmente Sunset Rubdown). Para que no existan dudas sobre la cuestión, basta con observar que “With Siinai: Heartbreaking Bravery” viene acreditado a Moonface con los finlandeses incrustados en el propio título del álbum. Pero la distinción del protagonismo de cada una de las partes en la carátula de este disco no difumina la importancia de Siinai en la confección de la criatura, puesto que trasladaron con habilidad sus estructuras de rock compacto a la par que sensible al imaginario de Krug, centrado para la ocasión en historias de desamor y desengaño emocional tanto propias como pertenecientes a amigos cercanos. La perfecta mezcla entre la música de la banda (Krug sólo añadió algunos tramos de sintetizador) y las letras de Moonface no tarda un segundo en hacerse notar: “Heartbreaking Bravery” comienza sigilosa y reptante para dar paso a las incisivas “Yesterday’s Fire” y “Quickfire, I Tried”, en las que se constata el acercamiento de Krug al dramatismo vocal de David Bowie o Scott ‘Yan’ Wilkinson (frontman de British Sea Power) y el poso evocador de las atmósferas gélidas creadas por los escandinavos.

Esa baja temperatura sube unos cuantos grados cuando el combo finés-canadiense agita con brío los sintes y rasga las guitarras con cuchillo para pasar del post-rock apesadumbrado y taciturno al post-punk que mira de reojo a la new-wave ochentera, usando la misma receta de la que se valieron los últimos The Horrors para facturar temas de una solidez indiscutible, como “Shitty City”, “I’m Not The Phoenix Yet” (de bajos percutores) y “Teary Eyes And Bloody Lips”, corte de adelanto del álbum que destila con pureza los elementos más notorios del krautrock y que, justamente por mostrar esas costuras, obligaba a confiar de antemano en el producto del tándem MoonfaceSiinai. Pero, aunque no llega a decaer del todo, “With Siinai: Heartbreaking Bravery” pierde pegada e impacto cuando sus autores reinciden en la construcción de pasajes aletargados y paisajes repletos de claroscuros a base de teclados superpuestos (“Faraway Lightning”), loops melódicos progresivos (“Headed For The Door”) o lamentos resquebrajados por el dolor (“Lay Your Cheek On Down”).

Volviendo al WhatsHype!? que le dedicamos a Moonface, allá afirmábamos que, en función de las conclusiones sacadas de este “With Siinai: Heartbreaking Bravery”, podría ocurrir que los oídos que nunca habían prestado atención al canadiense (o que lo habían hecho, pero sin demasiada atención) se volvieran hacia él para dedicarle su tiempo. Desde aquí les aconsejamos que lo hagan, para que confirmen que Spencer Krug no recurre a ese alias sólo para desbarrar musicalmente (como había sucedido en “Organ Music Not Vibraphone Like I’d Hoped” -Jagjaguwar, 2011-) y que posee recursos suficientes para sacar provecho de alianzas tan naturales como la lograda con Siinai. Dos pregunta finales: ¿se prolongará esta unión gracias a otro disco? ¿Buscará Krug otros compañeros para seguir materializando todas las ideas que pululan por su inquieta cabeza?

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