Es el mejor momento para (re)leer “Nadie es Más de Aquí que Tú” de Miranda July

“Nadie es Más de Aquí que Tú” fue el primer libro de relatos de Miranda July publicado en el año 2007… Entonces, ¿por qué no hay mejor momento que ahora para (re)leerlo?

 

Está claro que el impacto de leer “Nadie es Más de Aquí que Tú” aquí y ahora es muy diferente al impacto que suponía leerlo en su año de publicación, el no tan lejano 2007. Y si el impacto es diferente es porque, básicamente, en aquel momento estábamos descubriendo a Miranda July, chequeando los límites de su creatividad polimorfa, abriendo los sentidos para recibir cuanto más mejor, formándonos una opinión de ella… Y ahora, por el contrario, ya hace algún tiempo que cierta parte de aquel público inicial decidió cerrar los sentidos y poner indefinidamente a July en el saco de las “chicas quirky que al principio molan aunque al final son un poco cansinas“.

Pero vamos por partes y empecemos por el principio: ¿qué significó la publicación de “Nadie es Más de Aquí que Tú” en 2007? Fue, sin lugar a dudas, el primer puntal literario de una escritora a la que este arte le venía de casta, como al galgo. Al fin y al cabo, sus padres son Richard Grossinger y Lindy Hough, fundadores de la editorial North Atlantic Books especializada en salud alternativa, artes marciales y espiritualidad. La editorial tenía su cuartel general ni más ni menos que en una ciudad tan arty como Berkeley (California)… Así que no se de extrañar que el padrino literario de July fuera ni más ni menos que Rick Moody (sí, el mismo Rick Moody de “La Tormenta de Hielo“).

Fue él quien le animó a escribir desde bien jovencita, y fueron aquellos pinitos de escritura consagrados al teatro lo que llevaron a Miranda a estrenar sus obras a una edad realmente temprana. El primer campanazo de July, sin embargo, sería en el campo del cine y es de sobras conocido por todos: “Tú, Yo y Todos los Demás“, film con el que incluso consiguió la Cámara de Oro en el Festival de Cannes del año 2005. Y reconozcamos que, a día de hoy, esta película sigue siendo la obra de la autora que sintetiza de forma más elocuente los rasgos de identidad del universo de July: emociones a flor de piel, ombliguisimo sentimental, extrañamiento dentro de la comunidad, puesta en duda de las estructuras sociales y morales, necesidad constante de reiterar la diferencia de la autora / protagonista al respecto del resto del mundo aunque sea subrayando con quince capas de fluorescente algunos rasgos tan exagerados que atentan directamente contra la verosimilitud del relato. O lo compras o lo dejas, pero esto es Miranda July en su esencia.

Tú, Yo y Todos los Demás” fue el principio de todo… Lo que ocurre es que, por aquel entonces, rendidos como estábamos ante la novedad, no sabíamos qué implicaba aquel “todo”. Lo vimos después: en el año 2007 se publicaba “Nadie es Más de Aquí que Tú“, primer libro de relatos de July y arranque de una carrera literaria en la que la autora ha editado dos tomos más e innumerables relatos cortos que han ido apareciendo en diversas (pero siempre reputadísimas) publicaciones. No contenta con tocar cine y literatura, Miranda se ha consagrado también en el arte y la performance, además de en la música (aunque esta vertiente la tiene totalmente aparcada desde el siglo pasado).

Miranda July

Sea como sea, “Nadie es Más de Aquí que Tú” vino a ser en la carrera literaria de su autora lo que “Tú, Yo y Todo Lo Demás” había sido en su carrera cinematográfica: la confirmación de un imaginario incandescente y de un universo en llamas silenciosas poblado de seres que viven con una burbuja de una intensidad que roza lo insano. Un preludio glorioso a las historias y diálogos artísticos que llegarían más tarde, en los que aquel imaginario cristalizó de forma tan concreta, tan puntiaguda, tan incómoda que muchos de los que fueron fans acabaron convirtiéndose en haters. Es lo que ocurre en los casos de sobrexposición ante un artista con una personalidad tan marcada: que, a base de escrutarlo, le encuentras las costuras. Y, si tiras de las costuras, muchas veces acabas descuadrando y destripando sus aparentemente fastuosos ropajes.

Dicho lo dicho, cualquiera podría pensar que la principal diferencia entre el impacto de leer “Nadie es Más de Aquí que Tú” en el año 2007 y en el presente es que antes éramos inocentes y ahora somo un poco más cabrones, que antes teníamos la mente abierta y ahora ya hay muchos que han decidido apearse del Planeta July… Pero no. Ni mucho menos. Lo que ocurre aquí es que Random House ha reeditado este primer libro de relatos de la autora y que, más que reiterar la opinión de los haters, resulta ser una excusa pluscuamperfecta para volver a enamorarse hasta las trancas de esta mujer que vendría ser el equivalente artístico de Zoey Deschanel. Ya sabes: Manic Pixie Dream Girl, pero en una versión hi brow.

Y es que, releyendo ahora “Nadie es Más de Aquí que Tú“, no hay ni rastro de la erosión que conoceríamos después. Los malpensados argumentarán que es porque la misma autora todavía no se había inmolado a sí misma, ardiendo como un cometa en el cielo nocturno, brillante pero breve… Pero lo cierto es que basta leer todos estos relatos para acabar admitiendo que el problema nunca fue Miranda July, sino nosotros. Ahora, sus películas quedan lejos y su figura ya no resulta tan “on your face” como cuando fue hype e ídola del mundo hipster, tiempos en los que no podías mirar un medio de comunicación cualquiera sin toparte con su cara. Ahora, la sobrexposición es algo del pasado. Ahora es el momento de volver a July como quien vuelve a la cama de un ex después de haber olvidado todos los motivos por los que le odiaba y ya solo queda el calentón.

Ahora es el momento, definitivamente, de chapotear felizmente en las aguas propuestas por Miranda en “Nadie es Más de Aquí que Tú“, habitadas por monstruos acuáticos tan apasionantes como la chica que monta un equipo de natación de abuelos que practican con palanganas en una cocina de un pueblo rural yanki, el señor mayor que acaba cayendo en la trampa de un colega del trabajo para tener sexo mientras ambos van hasta el culo de MDMA o la chica que huye de casa con su mejor amiga, de la que está profundamente enamorada, para ver cómo su (oscuro) objeto de deseo la abandona y la aboca a una vida de striptease delante de hombres anónimos.

De alguna forma u otra, todos los protagonistas de los relatos de “Nadie es Más de Aquí que Tú” son Miranda July… y, a la vez, ninguno de ellos lo es. Con la clarividencia que otorga la distancia, leer ahora estos relatos no te aleja de la autora, sino que te devuelve a ella, a ese planeta que está tan lejos de la Tierra y en el que suceden cosas tan ajenas a ti pero que, a la vez, hablan de ti más que ninguna otra cosa que ocurra en la Tierra. Al fin y al cabo, ¿existe algo más placentero en el mundo que esos polvos con tu ex de los que hablaba más arriba? [Más información en la web de Random House y en el Twitter de Miranda July]

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