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La fría acogida por parte del público, incluidos los fans acérrimos, hacia Michael(Epic, 2010) ya presagiaba la catástrofe musical que iba a suponer, dejando los ánimos y la esperanza de seguir disfrutando de la magia del Rey del Pop después de su muerte por el suelo. Además, se corroboraba de nuevo lo peligrosas que pueden ser las obras póstumas, ya que las pretensiones económicas de las discográficas y beneficiarios varios ganan importancia y protagonismo en este tipo de producciones en detrimento de la esencia y los deseos del artista, que obviamente poco puede hacer. Así que, con el ambiente bien caldeado y los sentimientos a flor de piel, no es de extrañar que la llegada de “Xscape” (Epic, 2014) se esperase con un alto nivel de desgana y reticencia, aunque opuesta y paralelamente siempre iba a seguir viva, por mínima que fuera, la llama de la curiosidad y la esperanza. El resultado de este segundo intento es que la música habla por sí sola y, sí, sorprendentemente es mucho mejor de lo que se esperaba. Pero, no obstante, hay que matizar ciertas cuestiones y sopesarlas cuidadosamente antes de precipitarse a escuchar alocadamente los ochos temas que se nos ofrecen.

La primera de esas cuestiones sirve para abrir un poco más nuestras miras y horizontes: en la mayoría de los casos, los temas descartados de los discos no se convierten en descartes por falta de calidad, sino por cuestiones de exigencias de productores, factores comerciales y espacio limitado en el soporte físico de la música. ¿Qué queremos decir con esto? Que los temas de “Xscape” no son sobras desechadas por poderosas razones y guardadas en el pozo más hondo por no llegar al mínimo exigido de aptitudes y clase. De hecho “Wanna Be Starting Something” fue un descarte de “Off the Wall (Epic, 1979) recuperado posteriormente para “Thriller (Epic, 1982), mientras que “Billie Jean” estuvo más que a punto de no pasar la criba de este último… Y nadie duda de la respetabilidad de estos dos temas (faltaría más). Lo segundo, que no dejan de ser temas rescatados de diferentes momentos en la vida creativa de un artista y juntarlos resulta un poco como hacer patchwork; y, como un disco no es una colcha, no podemos esperar los mismos niveles de cohesión y amalgama que podemos encontrar en un disco hecho “a propósito”. Lo tercero, en la mayoría de las ocasiones mejor escuchar directamente las versiones originales (es muy de agradecer que se haya tenido la decencia de incorporarlas al final del disco tal cual se grabaron en vida de Jackson) y obviar los arreglos actuales, sobre todo aquellos que pertenecen a Timbaland, productor ejecutivo del disco con ayuda de Rodney “Darkchild” Jerkins, Jerome Harmon, Stargate y John McClane. Timbaland se ha esforzado en demostrar lo oculto que tiene el buen gusto, e incluso se ha tomado la libertad de llamar a este proceso digno de hoguera “contemporization“, entendiendo por esta palabra suprimir los detalles más interesantes de los temas originales, cambiar los bajos por palmadas, usar en exceso sonidos electrónicos y sobreproducir cada segundo metiendo ordenador y nuevas tecnologías allá donde podía.

Con estas premisas interiorizadas, ya podemos entrar en materia. “Xscape” lo abre el mejor tema del disco con bastante margen respecto a los demás: “Love Never Felt So Good“, escrito por Jackson junto a Paul Anka en 1983. La grabación que data del mismo año consiste en una melodía dulce y optimista al más puro estilo Michael con el mero acompañamiento de un piano y chasquidos de dedos para marcar el ritmo. Teniendo una materia bruta con tanta calidad era muy fácil hacer un buen arreglo, y John McClain lo ha conseguido con creces aumentando el sonido disco con la presencia de unas cuerdas magníficas cortesía de Giorgio Tuinfort, una batería muy correcta y un bajo muy funk realmente precioso. Es un temazo con todas las letras. “Chicago“, por su parte, nos habla de problemas de faldas (tema muy recurrente en las canciones de Michael), fue grabada en 1999 y escrita por Cory Rooney. Mezcla dos de los registros que tan magistralmente usaba Jackson: aquel con una voz suave y melodiosa que te acaricia el tímpano y el que utilizaba en momentos de más exaltación, esa inconfundible voz recogida y pseudo rota (en el estribillo). La original, con una variada percusión, una bonita presencia de los metalófonos, la guitarra en segundo plano que de vez en cuando cuela alguna que otra nota con más importancia y el relleno armónico de sintetizadores y cuerdas, lo convierten en un tema bastante aceptable. Respecto a la versión de Timbaland, nos limitaremos a decir que con el error garrafal del segundo quince ya se ha podido quedar a gusto (¿Hola? ¿Pero esa voz robótica a lo electro latino style qué es lo que es?). A continuación tenemos otro tema amable de amor que se hace sorprendentemente corto: “Loving You” fue escrita por el propio Jackson y grabada en 1987 durante las sesiones de “Bad” (Epic, 1987), lo que nos hace preguntarnos cuántas joyas como esta habrán quedado sin publicar de estas sesiones y años adyacentes, sin duda uno de los mejores momentos de la carrera del artista. La original suena muy bien tal y como está, muy de la época, y en la modernización Timbaland sólo hace una cosa bien: añadir la breve intro de piano. Por le demás, le quita encanto con unos golpes de percusión horribles y obvia la gran mayoría de matices sonoros de la original.

A Place With No Name” es una versión del tema “A Horse With No Name” (1972) del grupo America grabada en 1988, eso sí, con una letra nueva que nos habla del encuentro con una misteriosa mujer que le lleva a lugares utópicos done no existe el dolor, lugar sin nombre pues no dejan de ser una utopía. Pero siempre con ese toque picarón que tanto le gustaba: “She showed me places I’ve never seen and things I’ve never done“. Como versión está bien, correcta y fiel a la sonoridad del tema original de America. Y, siendo ya una versión de un tema preexistente, nos preguntamos qué necesidad había de actualizarlo, versionarlo y darle una vuelta de tuerca más. Pues ninguna. La actualización de Stargate no está mal y, de hecho, termina de convertirlo en un tema totalmente nuevo ya que del hit setentero original sólo queda la melodía del estribillo, pero la crudeza de la versión de Michael se desvanece por completo. “Slave to the Rhythm“, escrita por Babyface, L.A. Reid, Kevin Roberson y Daryl Simmons y grabada en 1989 durante las sesiones de “Dangerous” (1991) nos habla del drama de una mujer esclava del ritmo, el baile y los hombres. Al tema original parece que le falta algo, pero no nos podemos olvidar de que, al ser un descarte, probablemente no muestra todo el potencial que podría tener de haber sido elegida para pertenecer a un disco como “Dangerous“; Jackson, sin embargo, sabe darle un sentimiento y una potencia que cala hondo. Timbaland de nuevo sabe como tratar la introducción instrumental potenciando las cuerdas, pero vuelve a sobreproducirlo con demasiado ordenador (alguien debería explicarle a este hombre que actualizar no es sinónimo de electronizar) y añadiendo un sonido de muchedumbre de fondo.

Con “Do You Know Where Your Children Are” puede haber momento para bromas y pullitas, pero resulta que está grabada en 1987, bastante antes de todos los escándalos. Y más importante todavía: nos muestra, una vez más, el alto grado de compromiso social que tenía el artista, pues los abusos sexuales a menores no es un tema muy recurrente en el pop. Fue escrita por Jackson en solitario, grabada durante las sesiones de “Bad” y retomada de nuevo durante las sesiones de “Dangerous“. El tema original es correcto, con puntos muy buenos y pegadizos como los momentos pregunta-respuesta al cantar la frase “Save me” y el solo de guitarra. La actualización de Timbaland otra vez sobreproducida y electrónica de más. Con “Blue Gangsta” hay problema de fechas que bailan, ya que según BET habría sido grabada durante las sesiones de “Dangerous” en 1991 por L.A. Reid y Babyface, mientras que según Hitfix se grabó en 1999 con Dr.Freeze. Sea como fuere, Michael patina de vez en cuando en el registro, quedándosele muy bajo en ocasiones, pero salvando esto el tema es original e insinuante, con un acordeón, piano y guitarra muy tangueros y exóticos, y unos metales que se manifiestan aquí y allá también muy acertados. Por supuesto, Timbaland suprime todo esto en su actualización: vuelve a borrar de un plumazo lo más interesante. Por último, “Xscape“, grabado entre 1999 y 2001 y escrito por Rodney “Darkchild” Jerkins, Fred Jerkins III y LaShawn Daniels, no habría quedado nada mal dentro de “Invincible(Epic, 2001), sobre todo por ese interludio del minuto 1:42 muy al estilo de “Break Of Dawn” y “Heaven Can Wait“. La parte vocal suena mucho más agresiva en la versión original, pero la actualización resulta muy coherente y está bastante bien, puede que porque el que ha metido mano ha sido el mismo Darkchild.

¿Conclusiones? La mayoría de los temas originales son una delicia. El que vale, vale, y el talento y buen hacer de Michael Jackson estaban ahí, hecho que queda demostrado una vez más al desenterrar estos temas. Las producciones actuales, como ya hemos dicho, se las podían haber ahorrado en el 95% de los casos… Y a Timbaland habría que alejarle del los estudios de grabación durante una larga temporada. De haber un tercer disco póstumo, esperemos que la trayectoria siga tan florida y podamos seguir disfrutando del por siempre, y para siempre, indiscutible Rey el Pop. (Por cierto, que conste que la nota está puesta en base a las canciones originales).

 

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