Dan Boeckner es un alma inquieta. Lo demostró en Wolf Parade junto a su hasta ahora inseparable compañero de correrías lobunas, Spencer Krug (y decimos hasta ahora porque las dos cabezas visibles de la banda canadiense decidieron dar un descanso indefinido a su marca más conocida), y lo refrenda al reactivar el proyecto que comparte con su esposa, la guerrera Alexei Perry: Handsome Furs, laboratorio sonoro y, a la vez, campo de batalla donde la pareja descarga todo su amor y pasión común por el electropop más genuino (el de los 80), cavernoso, combativo y sugerente. Pero las ansias de Boeckner por enriquecer su música dentro de dicho estilo van mucho más allá del simple filtrado y centrifugado de referencias; su hiperactiva personalidad, ávida de nuevas experiencias, paisajes y gentes, le llevó (siempre junto a su esposa) a descubrir rincones ignotos de nuestro planeta en busca de la inspiración necesaria que le motivaran a todos los niveles, desde el más superficial y frívolo hasta el más profundo y filosófico.

Así, cuando el matrimonio pasaba por su mejor etapa artística, aquella en la que acometió la grabación de su segundo disco, “Face Control” (Sub Pop, 2009), se había dejado llevar por los vapores helados de los ambientes post-soviéticos de lugares extraños de la (vieja) Europa del Este. Ese viaje por las catacumbas del lado oscuro y oxidado del antiguo Telón de Cero había dado como resultado una serie de canciones en las que las cajas de ritmos se movían ordenadas por un pulso marcial, las guitarras eléctricas se mostraban ásperas y recubiertas de alambres de espino y la voz y las letras de Boeckner parecían querer romper las cadenas de las convenciones occidentales. Este proceso de renovación interior llegó a ser tan fructífero (y el mencionado álbum así lo atestigua) que el dúo repiten el mismo esquema explorador en la incesante y excitante búsqueda de su numen particular de cara a su tercer LP, “Sound Kapital” (Sub Pop / Music as Usual, 2011).

A pesar del título, Boeckner y Perry no se quedaron en territorio europeo para reforzar su mentalidad libérrima y transfronteriza merodeando los parajes en los que Karl Marx o Friedrich Engels desarrollaron sus teorías en torno al socialismo y el comunismo, sino que trasladaron su revolución privada al lejano Oriente: Vietnam, Myanmar y China, principalmente, escenarios en los que esa ideología implosionó y alcanzó su cenit de paroxismo cruel. Durante ese exótico tour, ambos tuvieron la posibilidad de contactar y trabajar con grupos locales de diverso pelaje, conocer las costumbres de los habitantes más deprimidos de esos países y palpar su precariedad cotidiana, un caldo de cultivo del que germinó la evolución de su sonido hacia el electropunk contenido y el afán provocador (no hay más que ver la portada) de “Sound Kapital”, representados en “Damage”, “Bury Me Standing” y “Cheap Music”.

Por otra parte, este LP también cubre la cuota de protesta y denuncia que Handsome Furs incluyen en su ideario y en sus composiciones, ampliada tras vivir en sus carnes cómo avanza la vida en las profundidades del continente asiático: “Serve The People” y “What About Us” funcionan como alegatos genéricos contra las injusticias imperantes en el mundo actual, y “Repatriated” como reflejo concreto de una de las múltiples situaciones complicadas que el matrimonio vivió en su peregrinaje. Eso sí, las tres mantienen los aires tecno de la Europa underground que definían el espíritu de su anterior “Face Control”. Al mismo tiempo, Boeckner constata que presenciar de primera mano tales condiciones vitales opresivas varía instantáneamente la perspectiva que el hombre occidental (perteneciente al mal llamado Primer Mundo) tiene de las cosas, de ahí que no sea casual que “Sound Kapital” se cierre con la eléctrica “No Feelings”, posea como centro gravitatorio “Memories Of The Future” y se inicie con “When I Get Back”, en la que el canadiense confiesa que “cuando regrese a casa, no seré el mismo”.

Elocuente sentencia que describe a la perfección la apertura de miras de Dan Boeckner (y por extensión, de Alexei Perry) y su postura radical ante los paradigmas de lo que se supone que significa ‘civilización avanzada’ en pleno siglo XXI. Teniendo en cuenta sus palabras, continuará firme en su convicción de afrontar la realidad de esa manera: la próxima parada de Handsome Furs será Sudamérica, tierra en la que encontrarán material suficiente para mantener en todo lo alto y bien vivo el fuego de su antorcha subversiva. Justo lo que necesitamos en momentos de derrumbe mundial como los que nos está tocando sufrir.

Handsome Furs by Peermusic France

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