El año pasado ya nos hacíamos eco del interés del Festival de Cinema Jueu de Barcelona, un certamen con una línea programática totalmente marcada por un lema que llevan hasta el extremo: cine abierto de mente. Esta temporada, sin embargo, el festival se ha visto obligado a acortar los días de celebración, comprimiendo su programación desde el 5 hasta el 10 de junio… Pero lo cortés no quita lo valiente, e incluso teniendo en cuenta este handicap, este certamen centrado en cine de temática judía consigue mantener su lema e incluso ampliarlo gracias a la puntería certera con la que están elegidas las trece películas que se emitirán en los dos espacios del festival: la plaza Felip Neri (en un cine a la fresca que nos empieza a apetecer más que nunca) y el auditorio del Institut Francés.

Destacan en la programación algunas joyas como “L’Armée du Crime” (film de ese Robert Guédiguian que ha vuelto a estar en el candelero gracias a su reciente “Las Nieves del Kilimanjaro“) o “Le Chat du Rabinn” (adaptación de Joann Sfar de su mismo cómic)… Pero que los nombres grandes no tapen tus ojos a la hora de echarle un vistazo a otros largos tanto o más interesantes, tal y como “Footnote” (sobre la rivalidad extrema entre un padre y un hijo, ambos profesores de la Universidad Hebrea de Jerusalén), “L’Estigma” (visión de los prejuicios habituales contra el judaísmo visto desde Barcelona), “Le Cochon de Gaza” (que pone a un pescador de gaza en una comprometida situación cuando encuentra un cerdo vietnamita enredado den sus redes), “Scholem Aleichem: Laughing in the Darkness” (retrato documental del escritor de relatos cortos responsable de “El Violinista en el Tejado“), “Remembrance” (historia de amor incondicional que le ha valido múltiples premios a su directora, Anna Justice), “Kaddish for a Friend” (apostando por una historia de amistad forzosa entre enemigos aparentemente irreconciliables), , “How to Re-establish a Vodka Empire” (documental sobre la recuperación de la memoria propia) y “Let My People Go!” (sobre la disyuntiva entre la identidad judía y la homosexual). No hay que perder tampoco de vista las propuestas de cortometrajes del festival: “Pacemaker Mac” (corto de animación de Yotam Cohen), “Ben Gurion Hosting” (pieza documental de animación en el que David Ben Gurion explica su propia historia a los espectadores) y “Beatle Jew. Parte 1: El Último Guardián” (otro corto documental que vuelve a incidir en la mirada judía barcelonesa). El Festival de Cinema Jueu de Barcelona ya ha demostrado que es abierto de mente… Ahora te toca a tí.

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