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El 28 de octubre de 2011, en pleno otoño castellano, Disco Las Palmeras! y El Lado Oscuro de la Broca se subían al escenario de un club de Zamora para enfrentarse, musicalmente hablando, cara a cara en una velada de rock, ruido, distorsión y electricidad, mucha electricidad. Por aquel entonces, el grupo lucense avanzaba como un proyectil impulsado por su proteínico disco de debut, Nihil Obstat (Matapadre, 2011), que lo había situado entre lo más granado de la escena alternativa patria en general y del noise / shoegaze moderno en particular -prácticamente a la misma altura de sus paisanos Triángulo de Amor Bizarro: palabras mayores-. Por su parte, la banda local todavía se encontraba aquella noche en fase de construcción, pero con todas las posibilidades en sus manos para progresar y hacer que su curiosa denominación corriese como la pólvora de boca en boca.

Tras aquel tête a tête en directo, Disco Las Palmeras! confirmarían dos años después su posición privilegiada como adalides del noise granítico por fuera pero melodioso por dentro y del rock acerado con pegada devastadora gracias a su segunda obra, Ultra (Matapadre, 2013). Mientras tanto, El Lado Oscuro de La Broca iban labrando su propio camino destacando en concursos nacionales de grupos noveles y editando EPs en los que perfilaban su estilo contundente basado en el shoegaze de alto voltaje. Pero el destino tenía todas las cartas marcadas para que gallegos y castellano-leoneses volviesen a cruzar sus caminos más tarde o más temprano. Y aquí tenemos de nuevo a los dos conjuntos, que han publicado sus respectivos tercer álbum y largo de estreno en un escaso intervalo temporal: Asfixia (Sonido Muchacho, 2015) y Beta (El genio Equivocado, 2015).

Más interesantes paralelismos… Primero, la coincidencia de la salida de dichos trabajos ha venido precedida de dos importantes noticias en las trayectorias de ambos grupos en forma de cambio discográfico en el caso de Disco Las Palmeras!, que han editado su nuevo LP a través del sello madrileño Sonido Muchacho después de haber hecho lo propio anteriormente vía Matapadre; y, en el caso de El Lado Oscuro de la Broca, en forma de flamante fichaje por El Genio Equivocado, el empujón definitivo para que su ópera prima por fin viese la luz. Y, segundo, en los créditos de la producción de cada disco aparece un nombre bien señalado: Carlos Hernández (Los Planetas, Triángulo de Amor Bizarro, Los Enemigos), el hombre indicado para dar forma en el estudio a la poderosa materia prima presentada por las bandas que nos ocupan.

Así que, tras todo lo expuesto, nos encontramos en un extremo de este particular cuadrilátero sonoro a Disco Las Palmeras! (actualmente compuestos por Diego Castro -voz y guitarra-, Julián L. Goicoa -guitarra- y Martiño Salgado -batería-), los cuales celebraron la inminente salida de “Asfixia” interviniendo recientemente en el prestigioso festival SXSW de Texas. Y, en el otro, a El Lado Oscuro de la Broca (Juan Alfonso -guitarra y voz-, Rubén Casas -guitarra-, Roberto Rodrigo -bajo-, César Serrano -batería- y Roger Soto -sintetizadores-) dispuestos a justificar con “Beta” que el pequeño hype que se ha cernido sobre ellos los últimos meses -de ahí que ocupasen un merecido espacio en nuestra sección WhatsHype!?– era el reflejo de una positiva evolución que tiene visos de continuar en el futuro.

En este “enfrentamiento” (siempre expresado con comillas) no hay lugar para el respiro y la relajación, como demuestran sin dilación los tres cortes iniciales de cada álbum, entre los que se cuelan sus dos respectivos adelantos ya conocidos: de “Asfixia”, “Tarde y Mal” (de desarrollo arrollador que crece y crece con la ayuda de Javi de Juventud Juché y Dani de Lüger hasta estallar en un desenlace incendiario) y “Cállate la Boca” (tan directa, inclemente y rotunda como sugiere su título, plagada de riffs explosivos), cuyo impacto se completa con la veloz “El Final del Círculo”; y de “Beta”, “Meseta” (siniestra a la par que surrealista, su segunda parte instrumental se engancha al cerebelo sin compasión) y “Los Líderes Africanos” (tema que, como comentamos en el WhatsHype!? antes mencionado, se conecta directamente con el estilo discopalmeriano), que a su vez envuelven a la sorprendente “De Luces” (de repente, pasa del noise marcial a un ritmo aflamencado que firmarían los mismísimos Planetas).

A partir de aquí, se produce un intenso toma y daca entre nuestras dos bandas protagonistas como si de un duelo bajo el noise se tratase. Si Disco Las Palmeras! proponen la afiladísima “Morir o Matar”, la flamígera “Fuego” y la feroz “Diparo”, El Lado Oscuro de la Broca responden con las vertiginosas “Verdad Lebrel”, “Toma, Mono, Fuma”, “L.A.M.E.” y “Café en el Circo Romano” (esta última, con un penetrante pulso post-punk). Si los castellano-leoneses arrojan la pegadiza (y futbolística) “Dino Baggio”, los gallegos contraatacan con el feedback guitarrero que gira en espiral de “En el Agujero” y suben la apuesta mediante la odisea ruidista (con mensaje crítico contra el sistema incluido) a caballo entre My Bloody Valentine, Sonic Youth y Triángulo de Amor Bizarro que es “Élites” y la ácida, shoegazer y psicodélica “Ráfagas en mi Cerebro”.

Sólo al final de este especial combate los contendientes se conceden cierta tregua para cerrar con brillantez sus propuestas: El Lado Oscuro de la Broca reducen su velocidad de crucero aunque no destensan el nervio en “Tropical”; mientras que Disco Las Palmeras! llaman a la calma después de descargar su particular tormenta eléctrica con, claro, “La Calma”, tan etérea como corrosiva. Pero, una vez acabado este choque, no hallarán vencedores ni vencidos, sino oídos noqueados por la energía que emanan Disco Las Palmeras!, de largo uno de los grupos referentes dentro del noise-rock patrio contemporáneo; y El Lado Oscuro de la Broca, que se postulan para seguir su estela sin hacer prisioneros. Aún se siguen notando los temblores provocados por tan ensordecedora batalla sónica…

 

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