El Beefeater In-Edit ha llegado a su fin después de dos semanas de intensa actividad musical y cinematográfica. Tal ha sido la implicación de algún que otro miembro de la redacción que, al salir del curro, aún se dirigía camino de los cines Aribau Club. Sí, nos hemos quedado huérfanos de documentales. Por eso nos queremos consolar contemplando la nueva propuesta de las Chuck Taylor All Star de Converse. Porque molan mil y porque viene a cuento. Y os explico por qué. Siendo como son unas zapas que en un momento determinado cambiaron la cancha por la pista (de baile) o el tablao (flamenco) o el escenario (roquero), nada más apropiado que seguir asociándose con la música y sacar una línea con un leit motiv musical. ¿Y por qué hablar hoy de la última novedad? Porque Converse ha sacado una línea exclusiva de zapatillas dedicadas al Festival de Monterey, el precedente inmediato a Woodstock, el Strawberry Jam de los festivales, y que en 1968 D.A Pennebaker registró para los anales de la historia (musical). Pudimos disfrutar de este pater de los rockumentales en la pasada edición del festival In-Edit, dentro del ciclo dedicado a su director, y ahora Converse dedica a sus estrellas más rutilantes unas zapatillas que serán la obsesión de cualquier freak musical que se precie.

A Jimi Hendrix le dedican dos modelos, uno muy barroque rock que es lo que se lleva ahora y otro en colores flameados con la silueta de su rostro, on fire que estaba este hombre siempre; la Janis Joplin es garagera y atrevida, y la de The Who con los colores clásicos de la Union Jack que los parió. Un poco de lagrimita todo. Por lo menos podemos consolarnos con ellas mientras esperamos que llegue la edición de 2011 de uno de nuestros festivales favoritos.

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