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The Guardian la consideró en su momento como una de las cien mejores novelas de todos los tiempos, mientras que Esquire la catalogó como “una de las tres novelas más divertidas de todos los tiempos“. Y aunque por aquí no nos gusta dejarnos llevar por la opinión de terceros y preferimos comprobarlo todo con nuestros propios ojitos, hay que reconocer que el caso de “Tres hombres en una barca (por no mencionar al perro)” pinta tremendo incluso sin haberlo devorado… todavía. Que todo se andará. Pero no adelantemos acontecimientos y ciñámonos a los datos puros y duros: Blackie Books acaba de publicar en España este libre de Jerome K. Jerome. Y si la etiqueta de novela divertida te ha sorprendido, parece ser que al autor le sorprendió más todavía, ya que en más de una declaración afirmó que en ningún momento pretendió escribir nada divertido. Ya se sabe cómo funcionan estas cosas: lo más divertido nace cuando es involuntario, y no cuando se le pone un empeño que acaba chirriando.

En este caso, “Tres hombres en una barca (por no mencionar al perro)” parte de una especie de oda a la hipocondría en la que tres personajes (y un perro cuyo opinión parece no contar demasiado) se embarcan en un crucero a través del río Támesis a la búsqueda del Santo Grial de una vida sana y una paz existencial absoluta… y lo que acaban encontrando, como no podía ser de otra forma, es un viaje pintoresco a más no poder. Un river trip en toda regla que ya se intuye surrealista desde los primeros párrafos: “Éramos cuatro: George, William Samuel Harris, yo y Montmorency. Estábamos sentados en mi habitación, fumando y charlando sobre lo mal que nos encontrábamos; mal desde el punto de vista médico, naturalmente. Todos nos sentíamos enfermos, y eso nos estaba poniendo bastante nerviosos. Harris dijo que a veces le daban unos mareos tan extraordinarios que apenas sabía lo que hacía, y después George dijo que también él tenía mareos y apenas sabía lo que hacía. En mi caso, lo que no funcionaba era el hígado“… Con semejante apertura, ¿entran unas ganas tremendas de leerlo o no?

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