10 películas y series sobre el sida que debes ver antes de “120 Pulsaciones por Minuto”

E AGORA? LEMBRA-ME (2013), de Joaquim Pinto. Joaquim Pinto empieza un tratamiento experimental contra el sida en Madrid el mismo día en el que Mariano Rajoy gana las elecciones del año 2011… A partir de ahí, Pinto se graba a sí mismo durante todo un año de tratamiento, siempre escudado por su marido Nuno Leonel. El resultado de todas aquellas grabaciones es “E Agora? Lembra-me” (que podría traducirse como “¿Y ahora? Recuérdame“), un documental en el que la primera persona acaba siendo la mejor forma de hablar del sida en tiempos de crisis económica. Nada de buenismo, nada de historias de superación personal absurdas: aquí tienes el día a día real de un paciente recibiendo un tratamiento contra el sida. Ni más, ni menos.

 

THE NORMAL HEART (2014), de Ryan Murphy. Siendo Ryan Murpy el gran abanderado de la cultura gay en la televisión del siglo 21 gracias a maravillas del tamaño de “Glee“, “Feud” o la inminente “Pose” (que, según venden, va a ser la ficción televisiva más trans de la historia del medio), estaba cantadísimo que tenía que ofrecer alguna visión en torno a la temática del sida. “The Normal Heart” está protagonizada por Ned Weeks (interpretado por Mark Ruffalo), un tipo que, acuciado ante la nueva enfermedad que está diezmando la vida de muchos de sus amigos, decide lanzarse a un activismo candoroso pero necesario. Eso sí, resulta imposible no pensar que esta película es un avance de la gran obra sobre el sida que tarde o temprano ofrecerá Ryan Murphy.

 

WHEN WE RISE (2017), de Dustin Lance Black. Ojo con el señorito Dustin Lance Black, porque la verdad es que la serie “When We Rise” ya le ha situado como una de las voces más elocuentes de las nuevas generaciones dentro de la comunidad LGBTIQ. Puede que esta serie no trate exclusivamente sobre el sida, sino más bien sobre los diferentes avances que esta comunidad ha ido realizando a golpe de revolución dentro de la sociedad americana y su complejo sistema de leyes. Pero hay que reconocer que los episodios centrados en la epidemia son realmente impresionantes, emocionantes y emotivos sin necesidad de recurrir ni a la simplificación del problema ni a los sentimentalismos baratos.

 

ESTIU 1993 (2017), de Carla Simón. El sida es, a la vez, el personaje más ausente y presente en “Estiu 1993“… Pero, ¿acaso no era exactamente así como se llevaba esta enfermedad en los 90? En aquella década, aunque nadie quisiera hablar del sida, acababa siendo una presencia continua que se sobreentendía a través de gestos en conversaciones que no se atrevían a mentar la enfermedad en voz alta. De esta forma, Carla Simón consigue firmar una película sobre cómo el sida incidió en la vida de toda una generación de niños que creció con este estigma planeando sobre sus cabezas, con gilipolleces en la cabeza como el miedo a la herida ensangrentada de otro niño y con traumas que, precisamente porque se intentan esconder, acaban explotando cuando menos te lo esperas.

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