La noticia tiene cojones: no sólo resulta que Lenny Kravitz interpretará a Marvin Gaye en lo que parece uno de esos errores de casting pensados para la taquilla y no para honrar el espíritu del personaje retratado (de hecho, si en FPM nos hubiéramos encargado de realizar este casting, hubiéramos pillado sin dudarlo a Chad Coleman, porque cada vez que lo veíamos en “The Wire” nos recordaba al mítico artista), sino que además resulta que el sensacionalismo se huele a la legua cuando resulta que este biopic va a abordar solamente los últimos años de la vida del autor de “What’s Going On” (Motown, 1971). Por si no lo sabes, estos últimos tiempos de existencia de Gaye estuvieron marcados por sus vivencias en Londres, donde escapaba del fisco norteamericano y, sobre todo, donde su adicción a las drogas y al alcohol llegó al punto más álgido poco antes de ser asesinado por su propio padre el 31 de marzo de 1984, el día antes de su cumpleaños. Sensacionalista y orientado a la taquilla… Entonces, ¿Por qué habría que hacer caso de este biopic todavía sin título? Básicamente, porque viene avalado por la dirección de Julian Temple, el autor de “The Filth & The Fury” y el único que se nos ocurre capaz de abordar la tragedia final de Marvin Gaye sin resultar amarillista. Lo de Kravitz, sin embargo, seguimos sin verlo claro.

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