Diez lecturas perfectas para el mes de abril

La Invasión de las Bolas PeludasLA INVASIÓN DE LAS BOLAS PELUDAS (Malpaso), de Luke Rhinehart
LA EDITORIAL DICE: «La familia Morton acoge a una extraña criatura redonda y peluda, una especie de pelota de playa que apareció en el barco de pesca del señor Morton. Lo bautizan como Louie y se convierte en una mascota adorable y cariñosa que enseguida se hace amiga de los niños. Pero nada es lo que parece: los Morton no tardan en descubrir que Louie tiene una inteligencia asombrosa, infinitamente superior a la humana y que es capaz, a través de cualquier ordenador, de entrar en los sistemas informáticos del Estado, de robar miles de datos y millones de dólares, de desactivar armas nucleares, de hacer que personas inocentes pasen por terroristas y viceversa… en fin, de sembrar el caos más absoluto. Además, Louie cambia de forma a su antojo y se ríe de todo el mundo. Pronto se le suman otras bolas peludas que progresivamente invaden nuestro planeta con la diversión como único fin. De un día para otro, la familia Morton se hace famosa para acto seguido entrar en la lista de los más buscados del FBI. Y todo por jugar a blanquear dinero, hacer transacciones de millones de dólares de forma fraudulenta… Un poco de diversión, vaya.»
NOSOTROS DECIMOS: Si no conoces “El Hombre de los Dados” de Rhinehart, puedes empezar por “La Invasión de las Bolas Peludas“, hacerte ultra fan y después ir a su obra más conocida.

 

La Mujer De Al LadoLA MUJER DE AL LADO (Gallo Nero), de Yoshiharu Tsuge
LA EDITORIAL DICE: «Escritas a lo largo de un periodo de cuatro años, tiempo en el que Yoshiharu Tsuge padecía ya de una frágil salud física y mental, las seis historias reunidas en este volumen bajo el título de “La Mujer De Al Lado” componen un cuadro de trazos autobiográficos tanto de los inicios del autor en el mundo del manga, como de los sucesivos fracasos y sinsabores existenciales que atravesó. Aparentes distorsiones de la realidad de Japón, las seis historias reflejan una vida cotidiana materializada como el reverso del éxito social y nos devuelven el relato deshilvanado de todos aquellos que quedaron al margen del gran progreso económico del país. «Paisaje de vecindario», «La mujer de al lado» o «Niño», por citar tres de los relatos que contiene el volumen, resultan tan clarividentes e ilustradores de la realidad del país anterior a la explosión económica, como algunos de los grandes títulos de la literatura japonesa de la época.»
NOSOTROS DECIMOS: Si solo vas a leer un manga esta temporada, que sea “La Mujer De Al Lado“… Sobre todo porque su contenido es más elocuente que un alto porcentaje de los libros que caen en las librerías a día de hoy.

 

Los Muchachos En FlorLOS MUCHACHOS EN FLOR (Amistades Particulares), de Estratón de Sardes
LA EDITORIAL DICE: «Recogemos en este libro 35 de los epigramas más bellos y atrevidos que Estratón de Sardes dedicó a ensalzar el amor por los muchachos hermosos, allá por el siglo II de nuestra era. Aunque para ese entonces en el mundo helenístico ya había desaparecido la costumbre ritual de la relación entre adolescente y adulto (en la que el erasta y el erómeno –el amante y el amado– mantenían una relación, incluso sexual, en la que el hombre adulto enseñaba al más joven virtudes guerreras o cívicas), el ideal de la belleza efébica como herencia cultural helena pervivía, como demuestran estos sabrosos epigramas; y seguiría perviviendo a lo largo de los siglos, aunque fuese a escondidas: ese ideal culto está detrás de Leonardo o de Miguel Ángel Buonarroti y llega, entre otros muchos, hasta Cavafis, Sandro Penna o nuestro gran Luis Cernuda
NOSOTROS DECIMOS: Ojito: este no es libro que habla de la homosexualidad en los albores de nuestra civilización… Es un libro que habla de belleza pura y dura. ¿Cómo decir que no?

 

Los SesentaLOS SESENTA (Alpha Decay), de Jenny Diski
LA EDITORIAL DICE: «¿Está mitificada la década de los sesenta? ¿Realmente fue tan maravillosa como nos cuentan quienes la vivieron, y asistieron en primera persona a la explosión del pop, a las manifestaciones pacifistas, el alumbramiento de una nueva espiritualidad y el fortalecimiento de una contracultura basada en la liberación sexual, las drogas y el pensamiento de izquierdas? Jenny Diski estuvo allí, en el Londres de mediados de los sesenta, en pleno epicentro del movimiento swinging, y tiene una opinión diferente a las demás. Aunque los sesenta fueron un momento de cambio a mejor, de aviso de una revolución incompleta, también están en el origen del mundo posterior que surgió a finales de los 70: el del individualismo, el conservadurismo y el desmantelamiento del estado de bienestar. En los sesenta -que parecían que lo iban a cambiar todo- estuvo la semilla del declive de la sociedad de occidente, tal como la vivimos hoy.»
NOSOTROS DECIMOS: ¡Qué nos gusta a nosotros la gente que lleva la contraria y se dedica a desmitificar! Y, oye, si hay una década que merece ser desmitificada, esa es la de los 60.

 

Yugoslavia Mi TierraYUGOSLAVIA, MI TIERRA (Libros del Asteroide), de Goran Vojnović
LA EDITORIAL DICE: «Al buscar en Google el nombre de su padre, un oficial del Ejército Popular Yugoslavo que supuestamente había muerto durante la guerra de los Balcanes, Vladan Borojević descubre por sorpresa no solo que está vivo, sino también que ha sido acusado de crímenes de guerra. Este hallazgo le devuelve al inicio de la guerra y a los últimos días junto a su padre: «Mi niñez terminó de golpe una mañana cualquiera del verano de 1991». Dieciséis años más tarde emprende un viaje por Croacia, Bosnia y Serbia en busca de su padre; el contraste entre lo que se encuentra y lo que recuerda le ayudará a entender también hasta qué punto se desintegró el mundo en el que había vivido con su familia.»
NOSOTROS DECIMOS: Vamos a ser un poco burros y afirmar que todo el mundo necesita (todavía) un poco de claridad en lo que a Yugoslavia y periferias se refiere… Por eso mismo, este libro debería ser lectura obligada (y un poco urgente).

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