Que Kendall Jenner hiciera un anuncio para Pepsi nos parecía fetén… Hasta que lo hemos visto y resulta ser un montón de mierda muy oloroso.

 

Uhmmm… A ver cómo carajo enfocamos esto, porque la verdad es que no hay por dónde cogerlo. Pero vamos a intentarlo. Que nadie diga que nos amedrantamos ante los retos difíciles. Empecemos por el principio: la cuestión es que hace ya algún tiempo que Pepsi anunció que Kendall Jenner sería la protagonista de su nueva campaña de publicidad. La noticia, a priori, molaba bastante. Al fin y al cabo, hay que tener en cuenta que solo otra modelo ha sido imagen de Pepsi con anterioridad, y que aquella relación profesional se solventó con uno de los anuncios más icónicos de nuestra historia reciente. ¿Te ha venido inmediatamente a la cabeza la imagen de Cindy Crawford? Pues eso.

La cuestión es que, poco a poco, la ilusión se fue truncando en suspicacia… Hasta que por fin hemos podido ver el anuncio en cuestión y ya no queda nada ni de la ilusión ni de la suspicacia: solo hay espacio para el horror más absoluto. Para empezar, porque la pieza dura dos minutos y medio. Pero, sobre todo, porque lo que ocurre en esos dos minutos y medio es un montón de mierda más grande que el vertedero de Sao Paulo.

La cosa arranca con Kendall enfundada en un pelucón rubio en plena sesión de fotos. También hay una chica con hijab que parece puteada por algo que se nos escapa y un chico que toca el chelo plácidamente mientras se bebe una Pepsi. Pero las calles están revueltas… ¿Los culpables? Una marabunta de gente guapa con signos de la paz y de amor. Pero, espera, si todavía no has vomitado, sigue leyendo, porque la cosa va a más. El chico del chelo sale a la calle y la gente baila y canta. La chica del hijab se suma a la marabunta y descubre que lo que le faltaba era inspiración para hacer fotos. Y Kendall se quita el pelucón, se suma a la protesta y acaba ofreciéndole una Pepsi a un policía que forma parte de un cordón policial que nadie sabe muy bien qué hace ahí.

Silencio dramático… Hasta que el poli abre la lata y la gente se vuelve literalmente loca. No sé. En serio. ¿Alguien es capaz de explicarnos cómo puede ser que tanto Kendall como Pepsi hayan dado por buena esta mierda tan grande? ¿Alguien es capaz de justificar que hayan cogido un momento tan sensible y lo hayan reducido al absurdo de postal?

 

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