Si hay algo que anhelo desde tiempos inmemoriales, por lo que he rezado y suplicado a Dios y a toda deidad existente, es para que Marc Jacobs se decidiera a vender online. Y, desde hace unos días, esto ya es posible. Pero vaya chasco… En primer lugar, la estética de la página en sí parece más la de un centro comercial que la de una boutique de lujo. Además, tanto vídeo/ilustración/fotografía todo-en.uno parece sacado del cursillo de photoshop que realicé en la universidad para conseguir 3 créditos de libre elección, análogo a esos que ofrece el estado para que la gente en paro se forme y se recicle. Sin contar lo que tarda la página en cargar, y no es cosa de mi Internet, que mi compañía me asegura que tengo 20 megas reales. Las ilustraciones me recuerdan demasiado a las de Jordi Labanda. Es posible que en los States este tipo de ilustración no esté tan extendido en todas las librerías, supermercados y tiendas de regalos como lo está en España, así que reconoceré que debo mi aburrimiento personal a tan masificada tendencia nacional y no a la técnica en si.

Pero al fin y al cabo, todo esto es sólo parafernalia y lo que importa realmente es que se navegue bien por la página y se compre a gusto. Y aquí es cuando viene el chasco mayor… La navegabilidad es horrible, cada una de las marcas y secciones se dividen en lo que serían las plantas de una supuesta boutique de siete pisos que hacen que la visita sea divertida durante el primer minuto y se vuelva una tortura a partir del siguiente segundo. Es tan lenta en cargar que me desespero y los artículos aparecen expuestos como si de una tienda real se tratara; algo que, repito, es divertido durante el primer minuto pero luego aburre y cansa hasta decir basta. En cuanto al producto, el stock es muy pobre, contando solamente con cuatro prendas Marc Jacobs (tres de chica y una de chico) y algunas más pero no demasiadas de sus líneas Marc by Marc Jacobs y Little Marc Jacobs. En lo que sí podemos encontrar más cosas es en lo referente a los complementos: existe una amplia selección de gafas, relojes, bolsos y perfumes.

Después de haber estado navegando durante un buen rato por la web y haber sentido una desilusión detrás de otra, es cuando piensas que igual lo mejor lo dejaban para el final y que tanto aburrimiento y espera de carga habrá servido para algo. Y este es el momento en que te encuentras con la que probablemente será tu línea preferida, la que es su más asequible y divertida: Special Items. Ese bazar de trastitos maravillosos que van desde bolígrafos en forma de pintalabios a tablas de surf o pulseras fosforito. Y qué alegría cuando entras y ves que a diferencia de los otros apartados, este sí que contiene un montón de artículos, ¡todos! ¡todos los de la temporada! Y no te lo puedes creer… ¡estas preparando la VISA, haciendo cuentas de cuánto te queda en el banco y a quién puedes llamar para compartir los gastos de envío! Y, cuando ya has babeado incluso sobre la tarjeta de crédito… ¡La GRAN DECEPCIÓN! Y es que cuando pulsas sobre el artículo para comprarlo ves que, en pequeñito, donde debería estar el carro para proceder con la compra, aparece el temido texto: “Available only at Marc by Marc Jacobs Stores”.

En definitiva, una experiencia online horrible, que te deja con un sabor de boca un tanto amargo pero que, como todo, también tiene su parte positiva. Porquem al fin y al cabo, para mí planear un viajecito a Londres donde la motivación sea ir a ver un fantástico musical y pasarme por mi tienda preferida (Marc by Marc Jacobs, of course) es un planazo que me encanta hacer por lo menos unas dos veces al año. ¡Y que con una tienda online ya no sería lo mismo!

[M. Àngels Jover]

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