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“The Road to Wolfeboro” es una expo de fotos de Brian Gaberman que llega a Barcelona gracias a Element, firma que también siente pasión por el pueblo de Wolfeboro.

 

Hay veces en las que, simple y llanamente, todo encaja. No es algo habitual, la verdad, sino más bien el signo de que las cosas van bien, de que las cosas van en serio. Nos estamos refiriendo, claro, a esos momentos en los que te das cuenta de que una marca es mucho más que una marca: muchas son las firmas que intentan demostrarte continuamente que son la polla en vinagre, que son capaces de organizar mil y una movidas todas exhibicionistas al máximo… Pero pocas son las que, en ese proceso, son capaces de demostrar que tienen lo más importante: alma. Si fuera una persona, de Element podríamos decir que tiene un alma que no le cabe en el pecho.

Y lo diríamos sin temor a equivocarnos o a resultar ñoños, porque lo cierto es que saraos como el que Element ha montado para este viernes 21 de noviembre demuestran que no son sólo unos tipos que se dedican a hacer ropa, sino más bien a mimar hasta la extenuación tanto sus prendas como todo lo que les rodea. A saber: a partir de las 19:30h, el público podrá acceder libremente a Maison LeLook (en el número 39 de la barcelonesa calle Bruc) para disfrutar de “The Road to Wolfeboro“, una exposición de fotografías que es mucho más que una exposición de fotografías. ¿Todavía no te has apuntado al evento de Facebook?

Es, por ejemplo, la sublimación de la fascinación que el fundador de Element, Johnny Schillereff, sintió al salir de esa Nueva York que sigue albergando el cuartel general de la firma y dar con sus huesos en Wolfeboro, una pequeña población costera de New Hampshire en la que se sintió como en su propio hogar. Fue tal la sensación de calidez, que Shcillereff quiso transportarla a la nueva colección de chaquetas de Element, que se llama precisamente Wolfeboro y que puedes ver tanto en la web de la marca como en las fotografías que quedan por encima de este párrafo.

Pero ese es el principio de la historia, claro, porque ya hemos dicho que aquí todo encaja: la fascinación de Schillereff acabó traspasándose a otro miembro de la familia Element. Brian Gaberman, fotógrafo que ha sabido aunar su pasión por la imagen con el skate, decidió viajar hasta Wolfeboro para poner a prueba su última pasión: una cámara que usa la técnica del colodión húmedo, con negativo de vidrio. ¿Qué significa eso en un lenguaje que entendamos todo? Que esta solución proporciona unas imágenes líquidas y etéreas que son la expresión directa de cómo Gaberman observa el mundo.

Estas imágenes, sin embargo, no podemos enseñártelas… ¿Por qué? Porque, para gozarlas, tendrás que asistir a este evento en el que, además, se exhibirá una pieza audiovisual que documenta las peripecias de Brian Gaberman en Wolfeboro. Un pueblo único, una colección de chaquetas, una exposición de fotografía, un documental, mucha pasión. Lo dicho: hay veces en las que, simple y llanamente, todo encaja.

 

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